Tesoro medieval permanecerá en museo de Berlín

Un tesoro medieval en el medio de una disputa de propiedad debe permanecer en un museo de Berlín y no ser otorgado a herederos de corredores de arte judío de la era nazi, dijo el jueves un panel creado por el gobierno alemán.

La comisión, creada hace una década para ayudar a resolver indemnizaciones, dice que su recomendación sobre la suerte del Welfenschatz, o Tesoro de los Güelfos, no es obligatoria pero conlleva un fuerte peso moral.

La colección incluye crucifijos de oro, altares, intrincados trabajos en plaza y otras reliquias. Algunos expertos han estimado su valor actual en entre 180 y 200 millones de euros (de 248 a 276 millones de dólares).

Los herederos sostienen que sus ancestros no tuvieron más opción que venderle los artefactos cristianos al gobierno nazi en 1935 por menos de su valor.

La fundación que supervisa los museos de Berlín dijo que los coleccionistas no fueron obligados a vender los tesoros, argumentando entre otras cosas que la colección ni siquiera estaba en Alemania al momento de la venta.

En su recomendación, la comisión escribió que, tras una detallada investigación del proceso de la venta, llegó a la conclusión de que no fue una "venta forzada debido a persecución". Dijo que "no se recomienda la devolución del Welfenschatz a los herederos de los cuatro comerciantes de arte y otros posibles copropietarios".

El president de la fundación del museo, Herrmann Parzinger, acogió la conclusión del panel y la elogió como una "recomendación meticulosa ... que toma en cuenta todos los hechos". Representantes de los herederos no estaban disponibles de inmediato para hacer comentarios.

La ministra de cultura alemana, Monika Gruetters, dijo que espera que los herederos judíos acepten la recomendación.

Indicó que eso "no cambia ... el hecho de que el gobierno alemán continuará haciendo todo para clarificar los robos de arte nazis y, ante la duda, presionar por la restitución".

La colección, que se ha exhibido en Berlín desde principios de la década de 1960 y actualmente está en el Museo de Bode, es considerada la más grande de tesoros de la iglesia alemana en manos públicas.