Maestros argentinos cumplen 11 días de huelga

La huelga de docentes en demanda de un aumento salarial que ha dejado a 3,5 millones de niños sin clases en la provincia argentina de Buenos Aires cumplía el miércoles su décimo primer día sin visos de que los maestros depongan la medida.

El paro que ha impedido el inicio de las clases en los colegios públicos del distrito más populoso del país se radicalizó el martes cuando el gobernador Daniel Scioli anunció que su administración aplicaría de forma unilateral un aumento salarial de 30,9% debido a la imposibilidad de llegar a un acuerdo satisfactorio con varios sindicatos de maestros, que reclaman un incremento de al menos 35% de su sueldo básico.

El miércoles durante un acto frente a la gobernación de la provincia, el dirigente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires Roberto Baradel redobló la apuesta al afirmar que los maestros seguirán "peleando en la calle" a pesar de que las autoridades "nos amenazan con quitarnos la personería gremial".

               Además del reclamo salarial, el sindicalista señaló que el "conflicto se resuelve de una sola manera y es que paguen las asignaciones familiares (subsidios) en tiempo y forma (a los maestros), que aumente la inversión en infraestructura, que le paguen en tiempo y forma a los docentes y que no les hagan descuentos indebidos".

La inflación de los dos primeros meses del año suma más del 7% y economistas privados prevén un incremento del costo de vida de al menos 30% anual en Argentina. Los sindicatos de diferentes sectores demandan aumentos salariales de al menos dicho porcentaje.

Los gremios docentes están entre los más combativos y han generado inconvenientes para el comienzo del ciclo escolar en más de una docena de provincias del país, donde hubo paros parciales.

En respuesta a la decisión tomada por Scioli, que incluye que el aumento se pague en un primer tramo en estos días y en uno segundo en agosto, los huelguistas amenazaron con prolongar indefinidamente el paro.

El vicegobernador Gabriel Mariotto defendió por su parte un proyecto de ley para declarar la educación servicio público esencial, que evitaría las huelgas de docentes como la que tiene lugar actualmente durante una conciliación obligatoria destinada a que las partes alcancen un acuerdo.

Stella Maldonado, secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, señaló que los docentes sufren "el producto de dos años consecutivos de cierre por decreto del piso salarial nacional, que determina que haya hoy, 10 provincias que tienen el piso mínimo de 3.416 pesos (427dólares) y dos más que apenas llegan a los 3.600 pesos (450 dólares). Por eso es que la contundencia y la fuerza de nuestra lucha hoy se está expresando en las calles".

María Eugenia Diez, madre de dos varones de siete y 11 años que no pueden acudir a clase en una escuela de la localidad de La Lucila, dijo a The Associated Press que los niños son los que "siempre pierden la pulseada" en este tipo de conflictos.

"El reclamo de los maestros nos parece justo a los padres, pero en lo que no estamos de acuerdo es en la metodología; no puede ser que siempre terminan de rehenes los chicos. Los docentes no muestran una propuesta alternativa", señaló la mujer. En ese sentido, apuntó que los profesores podrían preparar material didáctico para que los niños afectados por el paro "se sienten a repasar en sus casas e ir ganando tiempo".

La mujer se quejó de que sus hijos "están perdiendo un montón de días que nadie nos garantiza que los van a recuperar".

La Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires convocó a las autoridades y los gremios a una audiencia de conciliación para destrabar la protesta.

En tanto, el gobierno de la sureña provincia de Chubut también decidió otorgar por decreto un aumento salarial de 26% a los maestros que se manifestaron disconformes y ratificaron el paro que comenzó hace varios días y que actualmente se acata de forma dispar.

La inflación está entre las principales preocupaciones de los argentinos y desde hace años obliga a la celebración de negociaciones salariales y la actualización de los sueldos, lo que se hace normalmente en consonancia con el aumento del costo de vida. En los últimos años los maestros han protagonizado otras huelgas pero en 2014 el conflicto se ha agudizado particularmente.