FBI y Malasia analizan simulador de vuelo

El FBI unió fuerzas con las autoridades malayas para analizar los archivos borrados del simulador de vuelo casero que tenía el piloto del avión desaparecido de Malaysia Airlines, mientras los atribulados familiares de los pasajeros hicieron evidente su disgusto el miércoles tras 12 días de incertidumbre.

La angustia de los familiares de las 239 personas que viajaban en el vuelo 370 de la aerolínea estalló en una rueda de prensa efectuada cerca del aeropuerto de Kuala Lumpur. Dos mujeres chinas fueron sacadas del recinto después de gritar a las autoridades malayas y desplegar una pancarta en la que las acusaban de "ocultar la verdad".

En una desgarradora escena, una mujer gritaba acongojada mientras era arrastrada hacia afuera.

"¡Quiero que me ayuden a encontrar a mi hijo! ¡Quiero ver a mi hijo!", gritó una de las mujeres cuya identidad se desconoce. "Hemos estado aquí 10 días".

Los archivos con los registros de las simulaciones de vuelo fueron borrados el 3 de febrero del dispositivo hallado en la casa del piloto de Malaysia Airlines, capitán Zaharie Ahmad Shah, dijo el jefe de policía Jalid Abu.

No estaba claro inmediatamente si los investigadores creen que haber borrado esos archivos fue algo inusual. Sólo quieren revisarlos para ver si detectan algún trayecto de vuelo que ayude a explicar la desaparición del avión.

El ministro de Defensa Hishamudin Husein dijo en conferencia de prensa que Zaharie es considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario. Agregó que los familiares del piloto han cooperado con la investigación.

Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato porque no está autorizado a declarar sobre la pesquisa, dijo que el FBI recibió datos electrónicos para su análisis.

El secretario de Justicia estadounidense Eric Holder dijo en Washington que el FBI colabora con las autoridades malayas.

"Hasta este momento no creo que tengamos teoría alguna", declaró Holder.

El vuelo 370 desapareció el 8 de marzo en una ruta entre Kuala Lumpur y Beijing. Las autoridades malayas no han descartado ninguna explicación posible, pero han dicho que hasta ahora las evidencias dan a entender que el avión fue desviado deliberadamente para pasar sobre Malasia rumbo al Estrecho de Malaca, y que sus sistemas de comunicaciones fueron inhabilitados. No están seguros de lo que pasó después.

Los investigadores identificaron dos vastas superficies a donde podría haber llegado el avión unas siete horas y media después del despegue, en base a su última tenue señal a un satélite, una señal que el aparato emite cada hora incluso cuando se cortan las comunicaciones. Esas zonas abarcan desde Kazajistán en Asia central hasta el sur del Océano Índico.

La policía considera la posibilidad de secuestro, sabotaje, terrorismo o problemas de salud mental de los pilotos o de alguien a bordo, y han solicitado la revisión de antecedentes de todos los pasajeros extranjeros a sus respectivos países.

Hishamudin afirmó que los informes de todos los extranjeros fueron recibidos, excepto de tres pasajeros de Ucrania y Rusia. "No se ha hallado ninguna información significativa", agregó.

El piloto de 53 años se incorporó a la aerolínea en 1981 y suma más de 18.000 horas de vuelo. Sus conocidos entre los círculos de la oposición política en Malasia y otros sectores lo han descrito como un hombre sociable, humilde, compasivo y dedicado a su trabajo.

La crisis ha puesto en evidencia la carencia de un modo seguro de rastrear los aviones modernos de pasajeros cuando sus transmisores quedan inhabilitados. A un costo enorme, 26 países ayudan a Malasia a buscar el avión.

Los familiares de los pasajeros --dos tercios de los cuales son chinos-- están enormemente frustrados por la falta de progreso en la búsqueda.

En un hotel cercano al aeropuerto de Kuala Lumpur, una de las mujeres que fue expulsada de la conferencia de prensa desplegó una pancarta que decía, en parte: "Estamos en contra del gobierno malayo por ocultar la verdad".

Por su parte, el padre de un pasajero dijo en una entrevista que "ya es demasiado".

"No sé por qué le cuesta tanto a tanta gente durante tanto tiempo encontrar el avión. Han pasado 12 días", se lamentó Subaramaniam Gurusamy, de 60 años, en una entrevista desde su hogar en las afueras de Kuala Lumpur. Su hijo de 34 años, Pushpanathan Subramaniam, estaba en el vuelo rumbo a China en viaje de trabajo.

"Es mi único hijo", afirmó.

Hishamudin anunció que una delegación malaya formada por funcionarios del gobierno, diplomáticos, y oficiales de la fuerza aérea y de aviación civil viajaría a la capital china para informar a los familiares sobre el estado de la búsqueda.

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Los periodistas de The Associated Press Eric Tucker en Washington; Rod McGuirk, Satish Cheney y Chris Brummitt en Kuala Lumpur; Niniek Karmini en Yakarta, Indonesia, y Kristen Gelineau en Sidney, Australia, contribuyeron a este despacho.