Colombia: hallan cuerpos de dos policías

Las autoridades informaron el martes que dos cadáveres encontrados en una zona del suroeste del país corresponden a dos policías que estaban dados por desaparecidos y que se presumía habían sido secuestrados por las FARC.

Los cuerpos del mayor Germán Méndez, de 33 años, y el patrullero Edilmer Ortiz, de 28, fueron encontrados en una zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño y unos 600 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Ambos policías fueron reportados desaparecidos el sábado y presuntamente en poder de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una zona rural de Tumaco, donde mantiene actividad ese grupo rebelde.

La búsqueda de los dos policías se inició el mismo sábado y culminó en la madrugada del martes cuando fueron hallados los cuerpos, dijo a los reporteros el general Rodolfo Palomino, director de la policía nacional. Los cadáveres presentaban balazos y estaban maniatados, añadió el jefe policial. "Todo indica que este asesinato es atribuible a los integrantes de la columna Daniel Aldana de las FARC", aseguró el oficial al referirse a una de las unidades de la guerrilla que actúa en aquella región del país.

"Fueron asesinados en una forma vil. Me dicen que fueron torturados antes de ser asesinados", dijo el presidente Juan Manuel Santos al condenar el hecho en un discurso durante un acto en Bogotá.

Agregó que "este crimen, vil asesinato, no va a quedar impune. Le he dado instrucciones al ministro de la Defensa y a todas las fuerzas armadas que redoblen sus acciones contra la Daniel Aldana porque este asesinato no quedará impune".

El gobierno de Santos lleva adelante negociaciones de paz con las FARC desde fines de 2012. Los diálogos se desarrollan en La Habana sin un cese el fuego.

El mandatario indicó que los dos policías iban en traje de civil al momento en que fueron retenidos, pero no ofreció detalles. La policía ha dicho que los dos iban en auto, de civil y que estaban trabajando con la comunidad de la zona sobre las necesidades de la población afrodescendiente e indígena.

Se ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos (unos 50.000 dólares) por datos que lleven a la captura de los responsables, dijo el jefe policial.