Irán denuncia nueva conjura de sabotaje

El presunto intento de sabotear una de las instalaciones nucleares de Teherán fue obra de organismos de inteligencia extranjeros que manipularon las bombas importadas, dijo el lunes un funcionario iraní.

Asghar Zarean, encargado de la seguridad nuclear de la Organización de Energía Atómica de Irán, comentó la situación del reactor nuclear de agua pesada de Arak, en el centro del país. Irán formuló por primera vez esas acusaciones el sábado.

Teherán ha acusado a Israel, Estados Unidos y sus aliados de minar el programa nuclear iraní mediante operaciones encubiertas. Agregó que sus adversarios traman regularmente la venta de pertrechos defectuosos y lanzan ataques con virus contra sus computadores.

Zarean dijo en sus comentarios colgados en la página de internet de la televisión estatal que el contratista que vendió las bombas desconocía que eran defectuosas, pero no identificó a la empresa.

"Los extranjeros estuvieron tras ello y los contratistas no tuvieron un cometido específico. Los organismos de inteligencia se aprovecharon de la falta de conocimiento de los contratistas", insistió.

El reactor de Arak puede producir plutonio, con la posibilidad de obtener ojivas nucleares. Occidente sospecha que Irán busca la forma de construir ojivas, aunque Teherán lo niega y sostienen que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

Zarean dijo que el incidente en el reactor de Arak no fue el primero ni el último sabotaje para socavar el programa nuclear iraní.

"Esta es la política de los organismos de inteligencia extranjeros: retrasar nuestras actividades nucleares pacíficas. Interrumpir (nuestras actividades) es uno de sus métodos. Seguirán atacando no solamente la industria nuclear sino la totalidad de la infraestructura del país", agregó.

En el pasado, los virus cibernéticos han atacado las instalaciones nucleares iraníes. En el 2010, el llamado virus Stuxnet interrumpió temporalmente el funcionamiento de miles de centrifugadoras vitales en la elaboración de combustible nuclear, en la planta iraní de enriquecimiento de uranio de Natanz.

Israel nunca comentó las denuncias pero se cree que participó en el ataque de Stuxnet.

Algunos funcionarios iraníes han sugerido que otras empresas europeas específicas podrían haber vendido pertrechos defectuosos a Irán con el conocimiento de los organismos de inteligencia estadounidenses y sus propios gobiernos, ya que los pertrechos habrían perjudicado, en lugar de ayudar, el programa nuclear del país.

Desde entonces, Irán indicó que descubrió cargas explosivas diminutas con mecanismos de tiempo colocadas en las centrifugadoras pero las desarmó antes de que estallaran. Las autoridades sostienen ahora que la República Islámica es inmune a los ciberataques.