EEUU usará alta tecnología en obras en Afganistán

La principal entidad de asistencia al exterior de Estados Unidos desea aumentar el uso de teléfonos multiuso, imágenes de satélite y cámaras con geolocalizador para supervisar los proyectos de desarrollo en Afganistán que puedan observarse directamente cuando las tropas estadounidenses se retiren del país.

La Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) comenzó el sábado a solicitar licitaciones para un proyecto de monitoreo que pudiera costar un máximo de 170 millones de dólares. La entidad espera que el proyecto a cinco años permita a los trabajadores del programa seguir laborando en Afganistán a pesar del retiro de soldados y satisfaga a los legisladores y otros que han criticado a la agencia por su mala supervisión.

A menos que la situación de seguridad mejore significativamente, los afganos contratados por USAID quedarán cada vez más en la primera línea de la supervisión del mayor programa de la agencia en un solo país

"Mientras Estados Unidos se prepara para reducir su presencia militar, se nos pudiera dificultar la tarea de monitorear directamente el programa y tener empleados estadounidenses en el terreno", dijo en una entrevista Mark Feierstein, administrador adjunto de la USAID

"Vamos a hacer lo que podamos con los empleados de la USAID", dijo Feierstein. "Si llegamos a la conclusión de que incluso con la mejor tecnología no podemos supervisar de cerca el programa, sencillamente no realizaremos el proyecto".

Desde 2001 la USAID ha invertido 12.000 millones de dólares en proyectos de desarrollo en Afganistán y millones más se invertirán en los próximos años.

Los proyectos financiados por la USAID son supervisados por trabajadores de asistencia, contratistas, otros empleados del gobierno federal, la entidad de supervisión dela USAID, la Oficina de Fiscalización del Gobierno, el gobierno afgano y organizaciones civiles, así como la oficina del Inspector General de Reconstrucción de Afganistán.

El nuevo contrato planea mejorar la supervisión mediante la combinación de técnicas ya en el terreno con un mayor uso de la alta tecnología, que la USAID ya usa en el propio Afganistán, Paquistán, Yemen, Iraq y ciertas zonas de Colombia.

Las herramientas son imágenes de satélite, cámaras que toman fotos que incluyen la hora, la fecha y las coordinadas del lugar, y teléfonos que recaban información que puede usarse para realizar conductas informales de opinión.

La reducción de fuerzas y la mayor restricción al movimiento de los empleados civiles estadounidenses en Afganistán ha alarmado a la senadora Claire McCaskill, demócrata por Missouri, desde hace mucho tiempo crítica del derroche y el fraude en los proyectos de reconstrucción en ese país.

En una audiencia en el Senado la semana pasada, McCaskill dijo que el inspector general de la Inspectoría General pronostica que pronto no más del 21% del territorio afgano quedará accesible al personal civil estadounidense de supervisión.