Colombia: guerrilla pide democratización de prensa

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia pidieron el miércoles democratización de los medios de comunicación y participación social en la política de información en Colombia, como parte de las demandas de esa guerrilla sobre el tema de la participación política, el segundo punto en la agenda del diálogo de paz que adelantan en La Habana con el gobierno colombiano.

Además en entrevista exclusiva con la AP, Andrés París miembro de la delegación de los rebeldes, hizo hincapié en lo importante de "reestructurar toda la concepción comunicacional al servicio de la democracia y de la construcción de un nuevo país".

París cuyo verdadero nombre es Jesús Emilio Carvajalino, consideró "es un elemento crucial, determinante, la posibilidad de acceder a los medios de comunicación en el futuro por parte de las fuerzas políticas que puedan nacer" después de un acuerdo de paz.

Según el rebelde, en la actualidad en Colombia las reformas en materia de comunicación son "totalmente lesivas y dirigidas a entregarle lo poco que queda del espacio público publicacional a las transnacionales de las comunicaciones".

Previamente el dirigente rebelde Marcos Calarcá expresó que "la información y la comunicación exigen regulaciones especiales que hagan prevalecer el interés público y social sobre la ganancia y el lucro".

En un comunicado leído a la prensa por Calarcá, miembro de la delegación de los rebeldes, la organización exigió "participación social en el diseño, puesta en marcha y control de políticas de información y comunicación".

Además entre las propuestas formuladas las FARC, Calarcá se refirió a la "democratización de la propiedad sobre los medios de comunicación y fortalecimiento de la propiedad pública estatal y comunitaria", también a "una democratización del espectro radioeléctrico" y la "financiación estatal y privada de medios de comunicación alternativos y comunitarios", entre otras demandas.

En Colombia, los medios de comunicación masivos y con mayoría de lectores o sintonía están en manos de pocas organizaciones privadas, que a la vez tienen estrechos vínculos con otros sectores económicos del país, como el bancario, el cervecero y el futbolístico.

En el mercado colombiano también participan gigantes de la comunicación como el grupo español Prisa, dueño de la importante cadena radial nacional Caracol.

La Casa Editorial El Tiempo, propietaria del principal diario nacional del país, le pertenece al hombre más rico del país según la revista Forbes, el banquero Luis Carlos Sarmiento. Bajo esta editorial se agrupan varias revistas, un canal con cobertura en Bogotá y otro más de difusión internacional.

La organización Ardila Lülle, dueña del equipo de fútbol Atlético Nacional de Medellín, lidera uno de los conglomerados de medios más grande: RCN, que junta a docenas de radios informativas y musicales, y a uno de los dos canales privados de la televisión abierta colombiana.

La otra televisora (Caracol) le pertenece al grupo Santo Domingo, dueño también del segundo periódico colombiano, El Espectador, y de la recién creada Blu radio. Santo Domingo es el segundo mayor accionista de la cervecera SABMiller.

En la mesa de conversaciones los representantes del gobierno colombiano y la guerrilla discuten una agenda inicialmente pactada que incluye seis puntos. El primero concluyó con un acuerdo general sobre temas agrarios, después de seis meses de conversaciones.

El segundo punto sobre la participación política está en debate en la actualidad, además están los temas de la atención a las víctimas, el problema del narcotráfico y el fin del conflicto armado.

Sobre la posibilidad de un acuerdo respecto a la participación política París expresó: "la carne esta en el asador, se están cocinando los elementos que componen el acuerdo en materia de participación política...".

En tanto, la dirigente Laura Villa recalcó la importancia del tema para "generar garantías al paso de la insurgencia a la vida política, se hablan de algunas curules directos, en el Congreso, en la Cámara territorial, en los consejos municipales, pero no se precisa el número".

París apuntó a que de ganar Santos la reelección "lo lógico es que continúe el proceso", en tanto la victoria de un candidato de ultra derecha "significaría la ruptura del proceso".

Auspiciadas por Cuba y Noruega como países garantes y Venezuela y Chile como acompañantes, las conversaciones podrían ser la oportunidad de Colombia para poner fin a un conflicto de cinco décadas que ha dejado miles de víctimas.