Canciller sirio de urgencia al hospital

El septuagenario canciller sirio fue enviado de urgencia a un hospital de Beirut y era tratado el viernes por bloqueo de las arterias coronarias, dijeron las autoridades de seguridad libanesas y un legislador.

El canciller Walid al-Moallem es notorio por su línea dura frente a la oposición y es confidente del presidente Bashar Assad. No está claro si ha tenido problemas cardíacos anteriormente.

Al-Moallem fue conducido al Centro Médico de la American University, dijeron funcionarios de seguridad libaneses, que hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente con la prensa.

El legislador libanés Assem Qanso, que visitó a al-Moallem el viernes, dijo a la prensa que el paciente se encontraba "en situación estable" y que podría ser operado.

"Tiene algunas arterias bloqueadas. Será operado y, Dios mediante, estará bien. No es peligroso", dijo Qanso, estrecho aliado del gobierno sirio, a The Associated Press.

Los funcionarios de seguridad dijeron que al-Moallem caminaba lentamente pero sin ayuda al llegar al hospital. Las autoridades del hospital --que ha tratado a varios altos personajes del gobierno de Assad anteriormente-- se negaron a confirmar que al-Moallem estuviese sometido a tratamiento y dijeron que no daban esa información a "terceros".

Policías libaneses uniformados y de civil fueron apostados en torno del hospital en Beirut. El embajador sirio en Líbano, Alí Abdul-Karim Alí, entró en el hospital el viernes por la mañana. No habló con la prensa.

Al-Moallem encabezó la delegación del gobierno sirio a las recientes conversaciones de paz con la oposición en Siria, con la mediación de Naciones Unidas.

Diplomático de carrera, fue embajador en Washington durante nueve años, a partir de 1990.

En enero, al comienzo de la conferencia de paz siria en Montreux, Suiza, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, le pidió reiteradamente a al-Moallem que terminara su discurso en la ONU cuando se excedió del límite de tiempo.

"Usted vive en Nueva York. Yo vivo en Siria", fue la respuesta de al-Moallem en esa ocasión, desoyendo el reclamo del secretario general.