NY: Tragedia expone vieja infraestructura

Aunque la causa todavía se desconoce, la trágica explosión que destruyó dos edificios abastecidos por una tubería de gas de 127 años de antigüedad en el vecindario de East Harlem expone una evidente realidad: lo vieja y vulnerable que es gran parte de la infraestructura de Nueva York y de muchas otras ciudades de todo el país.

Un reporte detallado publicado apenas un día antes de la explosión del miércoles calcula que se necesitan 47.000 millones de dólares para realizar reparaciones y reemplazar infraestructura en los próximos cinco años a fin de evitar el caos en Nueva York.

El costo de labores similares en puentes, autopistas, transporte público y otros rubros a nivel nacional es casi incalculable. Tan solo la modernización de los sistemas de agua y alcantarillado de la nación se calcula en de tres billones a cinco billones de dólares en los próximos 20 años, informó el Competitive Enterprise Institute (Instituto de Empresas Competitivas), un centro de estudios conservador de Washington.

Los políticos a menudo se abstienen de hablar con claridad sobre la infraestructura, pero el tema acaparó reflectores el jueves mientras los investigadores trataban de determinar cómo y por qué una presunta fuga de gas natural provocó la explosión que destruyó dos edificios de apartamentos, causó la muerte a por lo menos ocho personas y dejó más de 60 heridos.

La tubería de gas que conectaba al edificio incluía un tramo de hierro colado que databa de 1887, mientras que una tubería cercana para surtir agua había sido construida en 1897. Investigadores federales dijeron que la tubería de agua se rompió, pero que no sabe si ello contribuyó a la explosión de gas o fue causado por el estallido. Lo que sí hizo fue recordar a los neoyorquinos que la empresa Consolidated Edison, que suministra gas natural al vecindario de East Harlem y a gran parte de la ciudad, hace extenso uso de tuberías que datan del siglo XIX.

"No puedo imaginarme cómo tenemos tuberías subterráneas en Nueva York que fueron colocadas en los 1800", declaró Charles Rangel, el representante demócrata de Harlem en el Congreso. "Ustedes saben que hablamos sobre la infraestructura, pero toda la ciudad está en deterioro", agregó.

El alcalde Bill de Blasio, que asumió el cargo el 1 de enero, dijo que es responsabilidad del gobierno federal brindar más ayuda a las ciudades estadounidenses para realizar reparaciones y reemplazar su envejecida infraestructura.

La víspera de la explosión, un centro de estudios neoyorquino sobre política pública, Centro para un Futuro Urbano, publicó un reporte detallado sobre la infraestructura de Nueva York en el que señalaba problemas que "podrían significar un desastre para la economía de la ciudad y la calidad de vida" si no se atendían debidamente. Calculó que se necesitaría 47.300 millones de dólares en los próximos cinco años para realizar reparaciones y reemplazos clave.

El autor del reporte, Adam Forman, destacó que el alcalde Michael Bloomberg, que ocupó la alcaldía de Nueva York desde el 2002 hasta el 2013, realizó una considerable cantidad de nuevas obras de construcción, pero dijo que la ciudad dejó de realizar trabajos de mantenimiento de su infraestructura durante ese tiempo.

Forman sugirió que el gobierno federal necesitará ayudar a pagar los trabajos de reparación, pero también indica en su reporte que Nueva York podría obtener algo del dinero que necesita a través de un programa de permisos de estacionamiento residencial y un aumento en las tarifas de peaje en los puentes del Río Este que unen a Manhattan con Queens y Brooklyn.

Según el reporte de Forman:

--Más de 1.600 kilómetros (1.000 millas) de tuberías de suministro de agua en la ciudad de Nueva York tienen más de 100 años. Se han producido 400 roturas de cañerías anualmente en años recientes.

--Más de 160 puentes en los cinco condados de la ciudad fueron construidos hace más de un siglo y 47 de ellos fueron declarados en el 2012 deficientes estructuralmente y con posibilidad de desplomarse.

El Departamento de Transporte dijo que Nueva York sigue usando tuberías de gas de hierro colado sobre una extensión de 4.830 kilómetros (3.000 millas), mientras que Boston le sigue con 3.220 kilómetros (2.000 millas) y Filadelfia con 2.415 kilómetros (1.500 millas).

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Los periodistas de Associated Press, Jonathan Lemire en Nueva York y Kevin Begos en Pittsburgh, contribuyeron a este despacho.

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David Crary está en Twitter como: http://www.twitter.com/craryap