Abreu: la apuesta cubana de los Medias Blancas

Todos quieren encontrar la próxima estrella cubana.

Primero fue Yoenis Céspedes. Luego fue el turno de Yasiel Puig. ¿Seguirá José Dariel Abreu los pasos de sus compatriotas?

Los Medias Blancas de Chicago esperan que así sea. Por algo desembolsaron 68 millones por seis años para adquirir al primera base que desertó de la isla el año pasado tras hacerse notar en el Clásico Mundial de béisbol.

"Es un bateador completo, hace contacto en cualquier parte del plato, a todas partes del terreno. Y no es alguien que está pensando todo el tiempo debe sacar la bola fuera del parque", dice Robin Ventura, el mánager de los Medias Blancas.

El monto de su contrato es el más grande que se otorga por primera vez a un jugador internacional, no nacido en Japón, por parte de un club de Grandes Ligas.

Compañero de equipo de Puig en Cienfuegos, Abreu confesó que uno de sus pasatiempos es ver en casa videos de Miguel Cabrera bateando.

Sabe que de él se espera que emule a Céspedes y Puig con un primer año igual de notable, pero trata de mantener a raya las expectativas: "No lo tomo que debo hacer lo que ellos han logrado, más bien admiro lo que hicieron y eso me sirve de inspiración", dijo.

Chicago viene de una campaña en la que todo lo que tenía que salir mal, les salió mal: de obtener 85 victorias en 2012 a perder 63 juegos, su peor temporada desde 1970. Quedaron últimos en la Liga Americana con sus 598 carreras anotadas, luego de fabricar 748 el año previo. Cometieron 121 errores, sólo superando a Houston.

En lugar de pelearle el título de división a los Tigres en la Central de la Liga Americana, los Medias Blancas se hundieron en la cola, pese a tener prácticamente al mismo grupo de jugadores del año previo.