Inmigrante cerca de acuerdo por separación de hija

Un hospital de Mississippi y dos de sus empleados siguen acusados en una demanda federal que los señala por separar a una madre mexicana de su hija recién nacida cuando ésta se encontraba sin permiso legal en el país en 2008, según abogados en el caso.

Los abogados de la madre dijeron que la mujer llegó a un acuerdo con el Departamento de Servicios Humanos de Mississippi y con dos trabajadores del departamento.

"Estamos terminando los trámites", dijo Michelle Lapointe, abogada del Southern Poverty Law Center, que representa a la madre.

Aunque agregó Lapointe en su comunicado: "No hay un acuerdo con el Hospital Singing River, y nuestro caso contra ellos sigue avanzando".

La oficina del fiscal general no hizo declaraciones de momento. Hasta el jueves por la mañana no se tenía registro del acuerdo en los archivos de la Corte Federal de Distrito en Jackson, aunque no es raro que por motivos de redacción se atrase la llegada de los acuerdos a los archivos.

No se ha fijado fecha para el juicio, que fue presentado a nombre de Cirila Baltazar Cruz en 2010. La demanda pide una compensación económica no especificada.

El Southern Poverty Law Center dijo que Cirila Baltazar Cruz --que no hablaba inglés y poco español-- dio a luz en el 2008 en el Hospital Singing River en Pascagoula. La demanda interpuesta en su nombre señala que, después del nacimiento, la niña le fue arrebatada a Cruz cuando el Departamento de Servicios Humanos la consideró incapacitada para su custodia. El centro dijo que los acusados deliberadamente privaron a la demandante de servicio de interpretación adecuado.

Cruz, quien tampoco sabía leer ni escribir, fue interrogada por un intérprete del hospital poco después de su parto. El intérprete hablaba poco español y no sabía chatino, un dialecto indígena hablado en la región de Oaxaca de donde es originaria Cruz.

Después de hablar con Cruz el intérprete le dijo a uno de los parientes que la mujer daba sexo a cambio de tener un hogar y que quería dar a su hija en adopción, según la demanda. Cruz dijo en la corte que trató de explicarle al intérprete que trabajaba en un restaurante Chino y que vivía en un apartamento.

El centro argumentó en la demanda que los acusados deliberadamente no le dieron un intérprete adecuado a Cruz para comunicarse y así la privaron de su derecho a ser escuchada y negar las acusaciones que se hicieron en su contra.

Cruz estuvo separada de su hija por un año antes de que le fuera devuelta en 2009 tras una intervención del centro, una organización no lucrativa por los derechos civiles.

Cruz, de 38 años, y su hija regresaron a México desde entonces.

En un fallo de esta semana el juez federal de distrito Henry T. Wingate negó las afirmaciones de inmunidad que han presentado el hospital y sus dos empleados. Los acusados argumentaron que tenían inmunidad a la demanda de acuerdo con la ley de Mississippi.

Richard Lucas, vocero de Singing River Health Systems, dijo en un comunicado que el hospital "está convencido de que el resultado del juicio concluirá que el hospital y sus empleados siguieron los protocolos adecuados".

"El caso de Cruz involucra la atención excelente que se le dio a una ciudadana mexicana que fue encontrada por un policía de Pascagoula teniendo su labor de parto en la calle", dijo Lucas. "La persona fue transportada al Hospital Singing River. Tras el parto y el tratamiento adecuado para ambas, el asunto de la custodia de la bebé pasó a manos de la Corte Infantil del Condado de Jackson y la madre recibió el alta del hospital".

"La opinión reciente presentada por el juez en Jackson, concierne asuntos previos y no las bases del caso el que está implicado el hospital", dijo Lucas.