Nigeria ordena auditoría por fondos desaparecidos

El presidente nigeriano Goodluck Jonathan ordenó una auditoría por parte de firmas internacionales para esclarecer la supuesta desaparición de unos 20.000 millones de dólares de ventas de petróleo, después de semanas de manifestaciones públicas de indignación y demandas de una comisión senatorial y del ministro de Finanzas.

El anuncio del presidente apareció en una declaración de censura al destituido gobernador del Banco Central, Lamido Sanusi, en la que insiste que su suspensión el mes pasado no tuvo nada que ver con la denuncia que hizo por la desaparición de los fondos.

En la declaración fechada el miércoles, Jonathan también negó la denuncia de Sanusi de que el dinero fue canalizado a financiar la campaña electoral para los comicios de febrero del 2015 en el que el Partido Democrático del Pueblo, en el gobierno, enfrentará su mayor desafío desde que asumió el poder en las elecciones de 1994 que pusieron fin a décadas de dictadura militar.

Sanusi dijo que el dinero provino de ventas efectuadas entre enero del 2012 y julio del 2013 por la empresa estatal Nigeria National Petroleum Corp. pero que no fue remitido a la Tesorería. No está en claro si el dinero, más de 1.000 millones de dólares por mes, sigue siendo desviado.

La destitución de Sanusi ha inquietado a los inversionistas extranjeros y ha causado la mayor baja en la moneda nacional, naira, desde una depreciación hace cinco años.

La declaración presidencial niega la acusación de Sanusi de que el gobierno trata de enterrar el misterio de los petrodólares faltantes.

"Manteniendo su compromiso expreso por una total transparencia, apertura y responsabilidad en asuntos gubernamentales, el gobierno federal ha autorizado la contratación de firmas internacionales respetadas para la auditoría recomendada" de las cuentas de la empresa petrolera, dice.

Cuando fue reelegido en 2011, Jonathan prometió combatir la corrupción que mantiene a una elite fabulosamente rica mientras la mayoría de los 170 millones de habitantes lucha por sobrevivir con menos de un dólar diario, según estadísticas de las Naciones Unidas.

El gobierno de Jonathan es visto con suspicacia, sobre todo por el perdón presidencial que benefició el año pasado al exgobernador de su estado natal de Bayelsa, Diepreye Alamieyeseigha, porque se mostró "arrepentido" después de haber sido condenado por lavado de dinero.