Iglesia nicaragüense acepta diálogo con Ortega

La jerarquía católica nicaragüense aceptó un diálogo propuesto por el presidente Daniel Ortega y que será vital el respeto a la institucionalidad del país, informó el presidente de la Conferencia Episcopal monseñor René Sándigo.

Sándigo hizo al anuncio luego de una reunión de dos días que sostuvieron los obispos del país.

"La Conferencia Episcopal acepta la propuesta y hemos acordado que por escrito expresaremos al señor presidente (Ortega) nuestra disponibilidad para que, cuando él vea a bien el tiempo de ese encuentro, lo podamos tener", dijo Sándigo a periodistas, tras finalizar la primera reunión del año del organismo el martes por la noche.

Ortega ofreció dialogar con los obispos nicaragüenses a finales del año pasado en la sede de la Nunciatura Apostólica, en Managua, durante un almuerzo durante la visita al país del enviado del papa Francisco, el cardenal dominicano Nicolás de Jesús López Rodríguez.

"Después del brindis, el señor presidente tuvo la gentileza de ponerse de pie y de dirigirnos unas brevísimas palabras, en donde nos dijo: 'éste puede ser el inicio de unos nuevos encuentros entre nosotros, estamos abiertos al diálogo''', dijo en aquel momento el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez.

El presidente de la Conferencia Episcopal dijo que de darse el encuentro con Ortega, formarían parte de la agenda temas sobre la institucionalidad y el respeto a la Constitución y las leyes.

"Sin duda el tema de la institucionalidad sería un tema a tratar. Pienso que no podemos esconder eso. Si el diálogo se da, nosotros lanzamos nuestra respuesta y esperamos que se realice", indicó el obispo.

"Al abrirnos y aceptar la propuesta que el presidente hizo, no es que vamos a buscar prebendas ni mucho menos, lo que queremos es ver las posibilidades de tocar temáticas de interés nacional", dijo Sándigo.

En noviembre de 2013, la Conferencia Episcopal criticó las reformas constitucionales que permiten la reelección indefinida de Ortega. Los obispos expresaron que se favorecía una perpetuación de un poder absoluto a largo plazo.

Esas críticas de la iglesia católica tienen antecedente las elecciones municipales del año 2008, cuando los obispos católicos coincidieron con la oposición y sectores de la sociedad civil, en denunciar un fraude electoral para favorecer con alcaldías al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Es por ello que Ortega ha mantenido distancia con la jerarquía católica y en lugar de acercarse, ha promovido la figura del cardenal en retiro Miguel Obando, quien en los años 80 fue su enemigo más notable, pero que hoy hasta dirige una comisión del gobierno que ve problemas de excombatientes de la guerra civil de esa década, acción por la que el gobernante lo llama "el cardenal de la paz y la reconciliación".

Sándigo indicó que otros temas que le preocupan a la iglesia son la salud, el desempleo, la vivienda, la presencia de las drogas en los jóvenes, el hacinamiento en las cárceles, el impacto de la minería en el medioambiente y la ética y moral en las diversas instituciones.

"Es sano que se abra este espacio para tocar diversos temas del país, creo que es un buen momento para que se busque un entendimiento entre esas dos partes y luego abrir la posibilidad de un gran diálogo nacional", dijo a la AP el analista político Cairo Amador.

"El presidente está claro que no se puede estar en una tirantez como la que ha habido con la jerarquía, por mucho que quiera ignorar su peso, él sabe que no es conveniente esa situación", añadió.

Ortega el 3 de marzo recibió en el aeropuerto de Managua al cardenal Leopoldo Brenes, después que éste fuera investido por el papa Francisco en Roma. El gesto fue considerado, por sandinistas, opositores y organismos de la sociedad civil, como otro paso del gobernante en la búsqueda de acercamiento con la iglesia católica que le ha criticado con frecuencia.