Militares salvadoreños: No al golpe de Estado

El ministro de defensa rechazó el miércoles que los políticos estén tratando de manipular a la fuerza armada para que intervenga en el proceso electoral, se comprometió a respetar los resultados oficiales de los comicios presidenciales y rechazó que haya una conspiración contra la institucionalidad del país con golpes de estado.

"Reiteramos el compromiso de respetar estrictamente la decisión soberana del pueblo salvadoreño expresada en las urnas" y "en consecuencia nos comprometemos a respetar los resultados oficiales que emita el Tribunal Supremo Electoral", expresan en un comunicado oficial de la fuerza armada, al que dio lectura el ministro, general David Munguía Payes.

Las autoridades electorales comenzaron el lunes el escrutinio oficial de la segunda vuelta electoral del domingo debido a la estrecha diferencia de los resultados preliminares que favorecieron por unos 6.000 votos al candidato de la izquierda, el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, contra el derechista alcalde capitalino Norman Quijano.

Los jefes castrenses expresaron su preocupación por el llamado que hizo Quijano el domingo para que los militares intervinieran en el proceso electoral. Munguía dijo que los políticos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) "están desconociendo el nivel de profesionalismo alcanzado por la institución armada".

La fuerza armada reiteró "su total respeto y lealtad" al presidente Mauricio Funes, y "a las autoridades constitucionales elegidas".

Ante los rumores que en el interior de la fuerza armada se estaría conspirando para romper la institucionalidad del país, Munguía Payés fue enfático y dijo que "de ninguna manera, al menos de parte de la fuerza armada no (se) está fraguando ningún golpe de estado, ninguna conspiración, nosotros somos esencialmente obedientes y no deliberantes".

Asimismo, afirmó que si los resultados del escrutinio final dan como ganador a Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, "la fuerza armada lo va respetar como comandante general de la misma".

El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Eugenio Chicas, dijo que el escrutinio final se trata de una revisión de todas las actas y que si la diferencia encontrada no es mayor que la existente entre los dos partidos, el ganador será quien obtuvo más votos.

Arena no ha presentado pruebas del supuesto fraude denunciado.

Centenares de simpatizantes y dirigentes de Arena se concentraron en las proximidades del hotel donde se desarrolla el conteo final para exigir el conteo voto por voto, petición que ya rechazaron las autoridades electorales.

Los miembros del tribunal electoral fueron designados por el congreso unicameral de 84 escaños: 31 del Frente y 28 de Arena. Otros 24 escaños pertenecen a cuatro partidos de derecha y un diputado que representa a un partido de izquierda.

Unos con chalecos tricolor, característicos del partido, y otros con camisetas blancas con leyendas contra el fraude, sacaron las cacerolas que no pararon de sonar acompañados de las bulliciosas vuvuzelas.

"De aquí no nos vamos, no nos van a robar estas elecciones, Norman es el presidente", dijo a The Associated Press, Julia Perdomo, una comerciante de 43 años.

Entre el bullicio apareció el alcalde Quijano, quien llamó sus seguidores a no parar las protestas para evitar que el país llegue a vivir una situación similar a la que atraviesa Venezuela.

"Lo que ahora defienden nuestros hermanos venezolanos, la juventud venezolana que riegan de sangre las calles y las carreteras, y de las ciudades y de los estados, es lo que a nosotros nos va a tocar si nos dejamos imponer esta dictadura", expresó.

La amenaza de la imposición de un modelo similar a Venezuela si gana el Frente, fue el punto central de la campaña electoral de Arena y sus formas de protesta también han sido tomadas de la oposición del país sudamericano.

"Tenemos que aumentar la presión social, pero insisto, pacifica, sin violencia, sin piedras, sin garrotes, mejor con miles de rótulos y nuestra voz de protesta", dijo Quijano.

Las protestas se trasladaron a otras zonas de la capital cuando un pequeño grupo de simpatizantes de Arena cerraron una de las principales carreteras del país, quemaron llantas y provocaron un caos vehicular, sin incidentes violentos.