Siguen repercusiones sobre acoso sexual militar

La campaña para poner fin a los acosos sexuales entre los militares en Estados Unidos no ha concluido y el Congreso considera remedios legislativos, al mismo tiempo que aparecen nuevos detalles sobre un caso de renombre que afecta a un general del ejército y a una capitana a su mando.

En una rara muestra de bipartidismo, el Senado aprobó por unanimidad esta semana un proyecto de ley para proteger mejor a las víctimas entre las fuerzas armadas y prohibir la "defensa del buen soldado" para asegurarse que la suerte de los acusados es determinada solamente por las pruebas. Empero, la Cámara de Representantes indicó que no debatirá el proyecto de ley de inmediato pese a la votación de 97-0 en la cámara alta.

El juicio en Fort Bragg, Carolina del Norte, del brigadier general Jeffrey A. Sinclair podría ser además un referendo sobre si son necesarios cambios más sustanciales en el sistema jurídico militar. El senado rechazó la semana pasada un proyecto de ley de la senadora demócrata Kirsten Gillibrand que habría privado a los mandos de su autoridad para enjuiciar los casos de acoso sexual, transfiriendo ese poder a los abogados militares.

Empero, los fallo recientes del juez en el caso de Sinclair, el coronel James Pohl, podrían ayudar a Gillibrand y otros promotores de la nueva ley. Sinclair, ex subcomandante de la 82da División Aerotransportada, es acusado de obligar en dos ocasiones a una capitana a practicarle una felación en Afganistán en el 2011 durante un amorío de tres años que mantuvieron. El general reconoció el adulterio, pero negó las acusaciones de la mujer.

Tras recibir correos electrónicos sobre el caso de Sinclair, Pohl dijo que la decisión del mando militar en Fort Bragg de rechazar un acuerdo judicial con el general podría haber sido indebidamente influenciada por motivaciones políticas. En esos correos, los mandos militares advirtieron que permitir que el general llegara a un acuerdo judicial, evitando un juicio, "''mandaría una señal equivocada", dijo el juez.

El martes, Pohl despidió al jurado y dio a la defensa tiempo para llegar a un nuevo acuerdo judicial con el mando militar.

El abogado de Sinclair dijo que el Ejército siguió adelante con un caso débil por temor a las repercusiones políticas resultantes de haber retirado las acusaciones contra un acusado de tan alto rango.

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La corresponsal de Associated Press Lolita C. Baldor contribuyó a este artículo.