Corporaciones cubanas sancionan a directivos

Cinco directivos de empresas estatales cubanas fueron separados de sus cargos y otros cinco empleados recibieron sanciones menores acusados de entorpecer un programa gubernamental de venta de electrodomésticos.

La medida envió un mensaje de advertencia a los funcionarios o empleados que tienen que implementar las políticas del gobierno del presidente Raúl Castro en torno a cambios realizados en las reglas económicas y comerciales en la isla.

"La desinformación en las unidades de comercio, desde la aprobación de esta política (de venta de electrodomésticos a crédito), lastró el beneficio que suponía el programa y desató indisciplinas en los establecimientos", dijo el periódico oficial Granma citando a la ministra de Comercio Interior, Mary Blanca Ortega.

Las corporaciones involucradas en las sanciones fueron CIMEX y TRD Caribe, con cientos de tiendas en todo el país.

Según Granma, debido a las irregularidades que se detectaron en la aplicación del programa de electrodomésticos fueron sacados de sus cargos cinco administradores y directivos de tiendas muy populares en la capital -como "Ultra"- y otros cinco de menor rango en varios comercios recibieron amonestaciones por negligencia, desinformar a la población o no poner en práctica las nuevas disposiciones.

Además un cajero fue separado de forma definitiva de CIMEX por ofrecer información falsa a los periodistas que hicieron el reportaje con la denuncia de Granma.

El 20 de enero entró en vigor una disposición por la cual se permitía a los cubanos comprar artículos como ollas arroceras o de presión mediante créditos bancarios, instrumentos financieros que el gobierno está implementando paulatinamente en varios sectores.

Sin embargo, el propio Granma hizo a fines de febrero un reportaje denunciando irregularidades en las ventas, las quejas de la población por las trabas y la desinformación a la que era sometida en las tiendas estatales habilitadas.

El crédito al consumo, los préstamos y otros instrumentos financieros como los hipotecarios desaparecieron casi por completo tras el triunfo de la revolución cubana y son desconocidos en la población, que se enfrenta a las medidas de actualización de su modelo anunciadas por Castro.

Las protestas de la población incluyen además la falta de partes para la reparación de electrodomésticos en los talleres estatales, la aplicación de las garantías y la existencia de revendedores que ofertan piezas o equipos desviados de los almacenes del Estado mientras se reporta desabastecimiento en las tiendas.

El comercio minorista en Cuba -salvo algunas autorizaciones otorgadas recientemente al calor del programa de reformas de Castro que permite una tímida iniciativa privada- es mayoritariamente estatal.

En sus últimos discursos Castro reconoció la reticencia de funcionarios y administradores a realizar o poner en marcha cambios en la forma de funcionamiento de las entidades y exhortó a un cambio de mentalidad que permita a Cuba terminar con la ineficiencia de su economía.

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Andrea Rodríguez esta en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP