Colombia: protesta en empobrecido puerto

Los comerciantes de la ciudad portuaria de Buenaventura, sobre la costa del Pacífico colombiano, cumplían el miércoles un paro de un día para llamar la atención sobre la creciente ola de criminalidad y viejas carencias como vías y alumbrado público.

Buenaventura, con unos 500.000 habitantes, "ha venido atravesando en los últimos años y especialmente en lo que va corrido del último semestre... una situación bastante delicada de orden público, especialmente robo, extorsiones, atracos, pero aparte de eso hay otras situaciones" como problemas de inundaciones en zonas costeras, deficiencia en el alumbrado público y mal estado de las vías, entre otros, dijo en entrevista telefónica César Arboleda, secretario general de comerciantes de Buenaventura, en el departamento de Valle del Cauca y a unos 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.

La acción, en la que unos 4.500 comercios como tiendas de abarrotes, ropa y farmacias, entre otros, permanecen cerrados "plantea llamar la atención... del gobierno local, departamental y nacional para que se haga más inversión social en esta ciudad", añadió Arboleda al destacar que tampoco hay clases en los colegios y el transporte, que apoya la manifestación pacífica, está trabajando al 50%.

"Están los grupos delictivos, sobre todo el narcotráfico... (pero) también unos problemas de índole social", dijo el general Jorge Nieto, director de seguridad ciudadana de la policía nacional. En Buenaventura, donde en enero se realizó una marcha pacífica en reclamo de soluciones a sus problemas, se reforzó la seguridad este mes con 300 policías para un total de 1.000, dijo el oficial.

La Defensoría del Pueblo dijo que había advertido a inicios de año sobre la grave situación en Buenaventura, donde se registraron 187 asesinatos en 2013 comparados con los 150 de 2012 y los 135 de 2011.

En lo que va de este año se han registrado 54 homicidios y se han reportado por lo menos ocho casos de cadáveres encontrados mutilados o desmembrados, incluyendo de mujeres y menores de edad, de acuerdo con la Defensoría.

Frente a las denuncias sobre la violencia -que la policía atribuye a riñas internas en bandas de narcos como Los Urabeños y La Empresa- así como quejas por otros problemas como la ausencia de cupos para estudiar y trabajar, el presidente Juan Manuel Santos anunció el 8 de marzo en Buenaventura la construcción de un colegio para 1.400 alumnos, la entrega de 700 casas para los sectores más pobres y unos 5.000 millones de pesos (unos 2,5 millones de dólares) para financiar mejoras en el servicio de agua potable y alcantarillado.