EEUU: Subastan premio Nobel de canciller argentino

Una medalla del Premio Nobel de la Paz de 1936, otorgada al entonces canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, irá a subasta en Estados Unidos.

Tras la muerte de Saavedra Lamas en 1959, la medalla cambió de manos varias veces. Un coleccionista estadounidense la consiguió hace unos 20 años en una casa de empeños, pero ahora los herederos de otro coleccionista la han puesto en venta.

La reliquia de 23 quilates pesa 222,4 gramos, que al precio actual del mercado valdría 9.168 dólares solamente por el oro. Como objeto de colección e historia mundial, su valor es mucho mayor.

"No me vienen a la mente muchas colecciones públicas que tengan un premio Nobel, no digamos una medalla del premio Nobel de la Paz", dijo Ute Wartenberg, director ejecutivo de la Sociedad Numismática Estadounidense. "Esta es una rareza increíble"

La subasta incluye además el primer Premio Pulitzer por Servicios Públicos. El medallón de oro de 14 quilates fue entregado al ahora desaparecido New York World-Telegram en 1932.

Saavedra Lamas recibió el Nobel por sus gestiones que pusieron fin a la Guerra del Chaco de 1932-1935 entre Bolivia y Paraguay.

En las décadas acaecidas tras su muerte, el paradero de la pieza "quedó en la oscuridad", dijo John Kraljevich, un especialista en medallas históricas y asesor de la casa rematadora Stack's Bowers. Luego, hace unos 20 años, un coleccionista estadounidense se enteró que la medalla se encontraba en una tienda de empeños de América del Sur, donde fue adquirida por el valor de su oro.

Se hizo una pequeña marca en el canto de la medalla para determinar su valor.

"En aquel entonces, se limaba una pequeña pieza para figurar el contenido de oro puro", dijo Kraljevich. "De no haber reconocido el dueño del comercio que podría valer más para alguien que solo el valor del metal puro la habría fundido y arrogado con los pendientes de oro rotos".

Es apenas la segunda medalla Nobel de la Paz que llega a una subasta. Será vendida el 29 de marzo en Baltimore por la casa neoyorquina Stack's Bowers Galleries.