Israel militarizará a los ultra ortodoxos

Los legisladores israelíes aprobaron el miércoles una ley controversial que obliga a cumplir el servicio militar a los judíos ultraortodoxos, una exigencia que ocasionó grandes protestas de la comunidad religiosa en Israel y el extranjero.

La cuestión es tema candente en una guerra cultural en Israel y fue factor prominente en las elecciones del año pasado que ocasionaron la creación de un gobierno centro-derechista, que defendió la nueva legislación.

La votación del miércoles fue de 67-1 entre los 120 miembros del Parlamento. Los 52 legisladores de la oposición se ausentaron boicoteando la votación en protesta contra la coalición gobernante.

"El cambio empieza mañana por la mañana y seguramente transformará la cara de la sociedad israelí, tornándola irreconocible", dijo Yaakov Peri, del Partido Yesh Atid, que encabezó el movimiento para incluir a los religiosos en el servicio militar obligatorio.

Desde la fundación del estado de Israel en 1948, los ultraortodoxos, que representan el 8% de los 8 millones de ciudadanos israelíes, han podido mayormente evitar el servicio militar para seguir sus estudios religiosos. En contraste, la mayoría de los judíos seculares cumplen tres años de servicio militar obligatorio.

Las diferencias en la sociedad continúan hasta bien entrada la vida adulta. Los varones religiosos de mayor edad suelen no trabajar y reciben estipendios de bienestar social mientras siguen estudiando todo el tiempo.

Los ultraortodoxos insisten en que sus varones jóvenes sirven a la nación por medio de la oración y el estudio, preservando de ese modo las enseñanzas y tradiciones. Pero la situación ha indignado a los israelíes ortodoxos, modernos y seculares que se quejan de que los ultraortodoxos no comparten las obligaciones de los demás.

Los proponentes de la ley dicen que enrolar a los ultraortodoxos en el aparato militar permitirá su mayor integración en la fuerza laboral.

El director del banco central israelí, al igual que organismos internacionales tales como la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, han advertido que el desempleo elevado entre los ultraortodoxos y los árabes amenaza el futuro económico de Israel.

La ley también ha enfrentado al Partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu con sus aliados tradicionales, los partidos ultraortodoxos, que quedaron al margen de la actual coalición en gran medida debido a la reforma de la conscripción militar.

Según la ley, el ejército debería incorporar un número creciente de judíos ultraortodoxos cada año, con el objetivo de reclutar 5.200 --aproximadamente el 60 % de los que tienen edad de servicio militar-- para el 2017. Israel otorgaría incentivos financieros a los seminarios religiosos que enviasen a sus estudiantes al ejército. Si la comunidad ultraortodoxa no permite alcanzar esa cuota para entonces, la ley dispone el servicio obligatorio para los ultraortodoxos y sanciones penales para los evasores.