Japón busca negocio futuro en limpieza nuclear

El desastre en la planta nuclear Fukushima Di-ichi podría redundar en un aspecto sorprendente: oportunidades.

Para limpiar el lugar, Japón va a desarrollar tecnología y expertos que cualquier país con un reactor nuclear va a necesitar algún día.

Con la mira en decenas de reactores nucleares en el país y centenares en el extranjero que eventualmente van a ser retirados, la industria japonesa ve un mercado rentable para esa experiencia.

Pudiera sonar raro, dados todos los problemas actuales con la planta costera en Fukushima, incluyendo derrames masivos de agua contaminada y otros problemas que siguieron su devastación por el terremoto y tsunami de marzo del 2011.

Pero muchos expertos, y funcionarios de la industria dicen que la experiencia y tecnología, como robótica, que están siendo desarrolladas pueden ser usadas en desmantelamientos en el futuro. Eso pudiera representar nuevas oportunidades para Japan Inc., que ha perdido algo de su influencia global ante la competencia de países como Corea del Sur, Estados Unidos y China.

"Existe un negocio de desmantelamiento más allá de Fukushima y es algo global", dijo Lake Barrett, un ex regulador nuclear estadounidense que encabezó la limpieza tras el desastre en Three Mile Island. "Pienso que es un área nueva excitante", dijo. "Japón puede ser un líder de nuevo".

Japón marcará el martes el tercer aniversario del terremoto, tsunami y desastre nuclear, en el que 15.884 personas murieron y 2.636 quedaron desaparecidas en vastas áreas de la costa norte.

El país ha pasado trabajos para reconstruir comunidades destruidas por el tsunami y para limpiar áreas contaminadas por radiación. Ha canalizado el equivalente a 250.000 millones de dólares para la reconstrucción hasta marzo del 2016.

Unas 50.000 personas de Fukushima aún no han podido regresar a sus hogares a causa de preocupaciones sobre radiación.

Pese a las fusiones nucleares en Fukushima que expertos dicen son más difíciles de enfrentar que la de Three Mile Island en 1979, el primer ministro Shinzo Abe está deseoso de vender las plantas y tecnología nucleares de Japón a otros países.

Abe dice que Japón puede ofrecer los mejores estándares mundiales de seguridad, que reflejan las lecciones aprendidas de Fukushima.

Más de 400 reactores nucleares están en funcionamiento en más de 30 países, y decenas más están en construcción. Se esperan más reactores, incluyendo centenares planeados en China para el 2050.

Tokyo Electric Power Co., la empresa que administra Fukushima Dai-ichi, va a establecer una compañía separada en abril para limpiar la planta.

Llamada tentativamente Decommissioning Company, es supervisada por el ministerio de economía y pudiera convertirse en una organización de desmantelamiento para otras plantas, en Japón y en el exterior.