China, desafiante en cuestiones de territorio

China nunca hará concesiones en disputas territoriales con sus vecinos, al tiempo que las buenas relaciones con Estados Unidos dependen de que Washington respete las reivindicaciones de soberanía de Beijing, afirmó el sábado el canciller Wang Yi.

En un tono desafiante en su primera conferencia de prensa nacional desde que asumió el cargo hace un año, Wang tocó el tema de las disputas con Japón, Filipinas y otros que han agudizado las tensiones en el Pacífico de Asia.

China ha usado su guardia costera para hacer valer su reivindicación a la soberanía de todo el Mar Meridional de China y sus archipiélagos de islas, y ha enfrentado con regularidad a patrulleras japonesas que rodean varias islas deshabitadas en el Mar Oriental de China controladas por Tokio pero reclamadas por Beijing.

"Nunca intimidaremos a países más pequeños, pero nunca aceptaremos exigencias irrazonables de parte de países más pequeños", declaró Wang a los periodistas en una sesión informativa al margen de la sesión de una semana de la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país.

"En cuestiones de territorio y soberanía, la posición de China es firme y clara: no tomaremos nada que no sea nuestro, pero defenderemos cada centímetro del territorio que nos pertenece", afirmó Wang.

El funcionario asumió una posición igual de dura con Japón, aunque reconoció que el estancamiento diplomático que ha hundido las relaciones bilaterales no va en el interés de ninguna de las partes. Sin embargo, dijo que Japón era el único responsable del impasse, en parte como resultado de que altas figuras públicas de ese país habían cuestionado las disculpas que Tokio había ofrecido por su agresión en la Segunda Guerra Mundial.

"En las dos cuestiones de principios --historia y territorio-- no hay espacio para una solución negociada. Si algunas personas en Japón insisten en dar marcha atrás al veredicto sobre su agresión del pasado", ni China ni el mundo condonarán eso, afirmó Wang.

Aunque en comparación las relaciones con Estados Unidos han sido buenas en general, Wang indicó que Beijing aún se siente desairado por las críticas de Washington a su historial de derechos humanos e indiferente a sus argumentos en torno a las reivindicaciones territoriales.

"La relación China-Estados Unidos es a la vez muy importante y muy compleja", agregó el canciller.

"Creo que cuando ambas partes respetan verdaderamente la soberanía e integridad territorial de cada quien, su sistema social y modelo de desarrollo, sus intereses esenciales y sus preocupaciones principales, entonces las bases serán sólidas", señaló Wang.