Gingrich y Palin en la reunión de conservadores

La reunión anual más grande de activistas conservadores de Estados Unidos termina el sábado, pero no antes de que un último grupo de astros del Partido Republicano tomen el escenario.

El ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin son lo más destacado del tercer y último día de la Conferencia de Acción Política Conservadora, la cual reúne a miles de activistas, líderes de opinión y directivos republicanos en los suburbios de Washington.

Entre otros participantes para la sesión del sábado están el presidente del Comité Nacional Republicano Reince Priebus, el exsenador de Carolina del Sur Jim DeMint y una gran cantidad de promisorios conservadores de todo el país.

El sábado además se darán a conocer los resultados de la encuesta anual simbólica extraoficial de preferencia presidencial de la conferencia. La reunión es un tipo de audición temprana para la mayoría de los posibles candidatos presidenciales republicanos para 2016.

Algunos de los más prominentes conservadores del Partido Republicano insistieron el viernes en que los republicanos deberían enfatizar asuntos sociales candentes como aborto y matrimonio entre personas del mismo sexo en las elecciones intermedias de este año, exponiendo una división ideológica entre el partido que intenta capturar el Senado este año y la Casa Blanca en dos años más.

El exgobernador de Arkansas Mike Huckabee, un pastor bautista sureño, estableció el tono temprano, en el segundo día de la conferencia.

"Si esta nación olvida a nuestro Dios, entonces Dios tendrá todo el derecho de olvidarnos", dijo Huckabee entre ovaciones. "Es tiempo de que el gobierno se modere, no que la gente de fe se modere".

Otros participantes destacados del día fueron el gobernador de Texas Rick Perry y el exsenador de Pennsylvania Rick Santorum, quien, al igual que Huckabee, ha emprendido campañas presidenciales alimentadas en parte por el apoyo de votantes religiosos.

Sin embargo, el senador de Kentucky Rand Paul, uno de los oradores finales del día, representó a una nueva generación de republicanos defensores de la libertad menos propensos a oponerse a los matrimonios homosexuales o a apoyar leyes que permitan que el gobierno afecte las vidas privadas de la gente.

"Hay una gran batalla en curso; es por el corazón y espíritu de Estados Unidos", dijo Paul a una enorme multitud, enfocándose en libertades civiles en lugar de asuntos sociales.