ONU critica violencia en Egipto contra protestas

Un grupo de 27 países en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU expresaron preocupación el lunes por el uso de la violencia por el gobierno de Egipto en su vasta campaña contra manifestantes de la oposición islamista, en la primera reprimenda del organismo internacional desde el inicio de la sangrienta batida contra los opositores.

La declaración se emitió después que fuerzas de seguridad egipcias dispersaran a la fuerza a partidarios del derrocado presidente islamista Mohamed Morsi el 14 de agosto, con un saldo de centenares de muertos. Ocurre además en medio de nuevos choques el viernes entre fuerzas de seguridad y partidarios de Morsi, que dejaron tres muertos y 28 heridos.

En la declaración de la ONU, los 27 países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Turquía, se exhortó al gobierno egipcio a rendir cuentas por sus acciones en los últimos meses y que se den a conocer las conclusiones de cualquier investigación futura.

"Expresamos nuestra preocupación por las restricciones al derecho de reunión pacífica, expresión y asociación, y por el uso desproporcionado de fuerza letal por las fuerzas de seguridad contra manifestantes, con un saldo de gran número de muertos y heridos", dijo la declaración. "Las fuerzas de seguridad tienen el deben de respetar el derecho a libre reunión, incluso cuando enfrentan persistentes amenazas a la seguridad".

Por su parte, los activistas saludaron la declaración.

"Las autoridades egipcias saben ahora que la comunidad internacional no va a ignorar su represión a los disidentes y la impunidad por las numerosas muertes ilegales de manifestantes", dijo Julie de Rivero, directora de Human Rights Watch en Ginebra.

El viernes estallaron choques en varias partes, como en el barrio capitalino de Alf Maskan, con un saldo de tres muertos y 28 heridos, según el Ministerio de Salud.

Khaled el-Khateeb, del Ministerio, dijo que algunas de las heridas fueron causadas por perdigones, de uso frecuente en los choques.

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El redactor de la AP John Heilprin contribuyó a este despacho desde Ginebra.