La pelea es ahora para los Orioles

De brazos cruzados durante los meses de invierno, los Orioles de Baltimore se sacudieron la apatía al iniciar la pretemporada con las adquisiciones de los agentes libres Nelson Cruz y Ubaldo Jiménez, así como un riesgo calculado al ofrecerle un contrato de ligas menores a Johan Santana.

Es lo que se esperaba de los Orioles y su dueño Peter Angelos: enviar una señal de que están para entrar sin miedo en el forcejeo en el Este de la Liga Americana.

Por más que puedan alardear de un núcleo firme con Manny Machado, Chris Davis, Adam Jones, Matt Wieters, J.J. Hardy y Nick Markakis, en Baltimore entienden que cuando estás dentro de la división más dura en las Grandes Ligas --la de los Yanquis y Medias Rojas-- no hay otra que ser agresivos.

Después de su asombrosa campaña de 2012, en la que ganaron 93 partidos para clasificarse a los playoffs en 14 años, los Orioles dieron un paso atrás al acabar con marcar de 85-77. Pese al ingenio del mánager Buck Showalter y el gerente general Dan Duquette, además del descomunal despliegue jonronero de Davis, fue imposible repetir.

Los Orioles deben estar conscientes que tienen un margen de maniobra estrecho con su actual pelotón de figuras. El jardinero central Jones y el tercera base Machado son los únicos estelares con contratos que van más allá de 2015. El campeón jonronero Davis y el receptor Wieters pueden declararse agentes libres luego de 2015 y ambos tienen como representante a Scott Boras. El contrato del torpedero Hardy expira al final de esta campaña.

Añadir a Cruz en su engranaje ofensivo y a Jiménez a la rotación de abridores establece a Baltimore como un aspirante al reforzar su arsenal.

Pero ambos dominicanos llegan con interrogantes.

Cruz bateó para .266 con 27 y 76 impulsadas en 109 juegos con los Rangers el año pasado, pero fue suspendido 50 juegos en agosto tras verse involucrado en el escándalo de dopaje de la clínica Biogenesis. Acabó firmando con Baltimore por ocho millones de dólares y un año, luego de haber rechazado una oferta de 14,1 millones para seguir una campaña más con Texas. Se prevé que se alterne entre bateador designado y jardinero izquierdo, en este caso junto a David Lough.

¿Estuvo su producción inflada por sustancias para mejorar el rendimiento? ¿Cómo será recibido? El jardinero derecho Markakis se pronunció el año pasado a favor de sanciones más fuertes, pero acudió a la presentación de Cruz y se declaró contento de tenerlo como nuevo compañero.

Por su parte, Jiménez también tuvo que esperar tres meses para encontrar nuevo equipo, otra víctima de la condición de agente libre que cuesta ceder una selección del draft. Baltimore le ofreció 50 millones por cuatro años, asignándole ser el número uno de la rotación. Jiménez elevó su cotización con su desempeño en seis aperturas en septiembre (4-0 y 1.09 de efectividad) con Cleveland asegurándose un boleto de wild card. Pero vale recordar que su efectividad en las dos temporadas previas fue de 5.40 y 4.68, y ahora le tocará lanzar en una división repleta de cañoneros.

Duquette también comprometió algo más de 5,5 millones por tres años del derecho surcoreano Suk-min Yoon. El venezolano Santana, recuperándose de una operación del hombro izquierdo, no estaría disponible hasta junio y es visto como un recurso extra para la rotación o el bullpen.

Por lo pronto, Jiménez, Chris Tillman (16-7), Wei-Yin Chen (7-7), Bud Norris (4-3) y el mexicano Miguel González (11-8) conforman la rotación. Más adelante podrían abrir espacio para los prospectos Kevin Gausman, Zach Britton o Dylan Bundy.

"Con paciencia hemos ido armando al equipo", dijo Duquette. "Contratamos a un par de lanzadores, que es lo que habíamos prometido hacer, y que íbamos a añadir un bate para la parte medular de nuestra alineación, y Nelson cubre esa tarea".