Exguerrilleros favoritos en elección presidencial

El Frente Farabundo Martí para la Liberación llega con un amplio respaldo en la intención de voto para los comicios presidenciales del domingo y todos los estudios preelectorales dan como favorito a un excomandante guerrillero que participó en la negociación y firma del acuerdo de paz que puso fin a la guerra civil.

El exguerrillero Salvador Sánchez Cerén, de 69 años, disputa la presidencia en una segunda ronda con el candidato de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el alcalde capitalino Norman Quijano, de 67 años.

Arena gobernó el país por 20 años (1989-2009) y busca recuperar el poder que perdió cuando el Frente ganó las elecciones presidenciales con el experiodista Mauricio Funes, quien no integró las filas rebeldes durante el conflicto (1980-1992) pero se volvió muy popular por su trabajo en noticiarios locales de televisión.

Las más recientes encuestas de las Universidades Tecnológica, José Simeón Cañas y Gavidia, le dan la ventaja al Frente con entre 9,8 y 18,4 puntos porcentuales sobre la alianza derechista. El margen de error de las encuestas es entre 2,3 y 2,5 puntos porcentuales.

Otro estudio publicada por la empresa CID-Gallup le da al Frente 58% de la preferencia del voto, mientras que Arena recibe el 42%, una diferencia de 16 puntos. Según las leyes electorales salvadoreñas, el ganador será quien saque la mayoría de los votos válidos.

En la primera ronda de votaciones del 2 de febrero el Frente obtuvo 49,93% contra el 38,96 de Arena, pero no alcanzó el 50 más uno de los votos necesarios para ganar la presidencia.

La campaña electoral reflejó la polarización del país: la derecha o la izquierda, sin matices. Arena intentó mantener vigente "la campaña del miedo al comunismo" mientras el Frente lazó una campaña de casa por casa para convencer a la población de que son la mejor opción, que van a trabajar para mejorar la situación económica y combatir con firmeza la delincuencia.

"Arena se equivocó, hizo una campaña muy centrada en los ataques, pobre de propuestas, pobre de contenido", afirmó en una reciente entrevista la investigadora Jeannette Aguilar, de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

Primero enfocaron su ataque contra el expresidente Tony Saca (2004-2009), luego contra las pandillas y el presidente Funes, pero el mandatario utilizó su poder para poner en entredicho los gobiernos de Arena, al tiempo que arremetió contra el expresidente Francisco Flores a quien investigan por el destino de varios millones de dólares de la ayuda de Taiwán.

Funes hizo ver al partido Arena, como un partido de corruptos y según las investigaciones, esto influyó en las votaciones.

Mientras Funes arremetía contra el expresidente Flores, Quijano expresó le expresó su apoyo incondicional al hombre que estaba dirigiéndole sus campaña electoral y fue hasta las últimas semanas de la campaña que pidió a su partido que le retirará sus derechos como miembro de la institución.

Arena volvió a usar las viejas estratégicas del miedo, toda la maquinaria del partido tomó como tema central los problemas que padece Venezuela, para advertir el peligro que corre El Salvador de que se instale el Socialismo del Siglo XXI del fallecido Hugo Chávez.

Pero la estrategia parece haber fallado: "mayoritariamente eso ya no cala, solo a un sector, el más conservador de la sociedad salvadoreña le sigue teniendo temor a un triunfo electoral del FMLN, que ven el fantasma del comunismo, ahora en términos del Socialismo del Siglo XXI", explicó el politólogo Álvaro Artiga

Mientras Arena se esforzaba en la campaña del miedo, el Frente se lanzó en su visita "casa por casa" en los 262 municipios del país, "para debatir" con la gente las propuestas de gobierno.

Miles de activistas, vestidos con sus camisas rojas, acompañaron a su candidato y a la dirigencia del partido, para explicar "cara a cara" que piensan hacer con el país.

En estas visitas, Sánchez Cerén entregó 1,7 millones de cartas a la población, en la que les agradecen el apoyo que brindaron en las votaciones del 2 de febrero.

"Hemos hecho una campaña limpia, una campaña de propuestas, nada de ofensas, nada de confrontaciones y garantizo abrir espacios a la sociedad civil", dijo Sánchez Cerén en el cierre de la campaña electoral.

"La gente le está perdiendo el miedo al Frente, ya no asustan tan fácilmente, ya no se dejan engañar", agregó Artiga.

Aguilar señala que el Frente supo aprovechar las equivocaciones de Arena y del candidato Quijano, que primero criticaron todos los programas sociales de Funes, diciendo que eran dádivas, programas asistencialistas que no ayudarían a sacar de la pobreza a la gente y terminan ofreciendo mejorarlos y ampliarlos, como el caso de leche que ahora dice llegará acompañado de un desayuno completo.

Al cerrar la campaña, el candidato del Frente dijo que "para que el país avance tiene que ver un entendimiento nacional", ya que el país tiene problemas estructurales que para resolverlos se necesita de la participación de todos los sectores sociales.

Expresó que el modelo de gobierno que implementará será uno "amplio y de concertación" ya que esto les permitirá una mayor gobernabilidad.

Señalo que él tiene la experiencia para concertar con diferentes sectores, y recordó que la concertación y el dialogo fueron aspectos importantes que permitieron la firma de los Acuerdos de Paz en Enero de 1992, que pusieron fin a 12 años de guerra que dejaron 70.000 muertos y más de 12.00 desaparecidos.