EEUU: Policías compartían videojuego racista

Los asistentes de un jefe policial de Carolina del Norte acusados? de hostigar a los conductores latinos compartieron un link para un sangriento videojuego donde los jugadores le disparan a las personas que ingresan de manera ilegal a Estados Unidos, entre ellos niños y mujeres embarazadas, dijeron el miércoles fiscales federales.

Los abogados del Departamento de Justicia de Estados Unidos presentaron nuevos documentos judiciales esta semana contra el jefe policial del condado de Alamance, Terry S. Johnson, al que acusan de violar los derechos de los ciudadanos y residentes legales al detener y arrestar a los latinos sin prueba suficiente. La fiscalía ha pedido a un juez federal que falle a su favor sin necesidad de un juicio, bajo el argumento de que existe bastante evidencia sobre inclinación racista.

El abogado de Johnson no respondió a los mensajes dejados en busca de comentarios el miércoles, si bien ha presentado su propia moción ante la corte en busca de que el caso sea desestimado.

Los fiscales dijeron que los correos electrónicos muestran que un capitán envió a los empleados enlaces al juego violento que se refiere a los inmigrantes con el término despectivo de "espaldas mojadas".

"El capitán Mario Wiley envió a otros empleados de la policía del condado de Alamance un enlace a un juego que tiene como premisa disparar contra personajes con estereotipos mexicanos, incluyendo una mujer embarazada y niños, mientras tratan de cruzar la frontera hacia Estados Unidos", subrayó la moción. "La sangre salpica la pantalla cuando los personajes reciben disparos, y la pantalla final del juego muestra cuántos 'espaldas mojadas' uno ha matado".

Otros subordinados del jefe policial, entre ellos supervisores y el portavoz designado por la agencia para los medios, reenviaron mensajes que incluían chistes racistas. Dos de los asistentes fueron identificados por documentos de la corte como el sargento Darryl Myers y el teniente Wesley Anderson.

En otro mensaje de correo electrónico, el oficial de entrenamiento Richard Longamore reenvió un mensaje al jefe de la policía y al jefe de asistentes en que se lamenta por un programa federal que ofrece visas temporales a extranjeros que son víctimas de hechos violentos como violación, incesto y tortura.

De acuerdo con funcionarios federales, el mismo Johnson se refería a los latinos como "cometacos" propensos a beber alcohol, vender drogas y cometer otros delitos. Johnson ordenó bloqueos carreteros especiales en vecindarios donde viven latinos, durante los cuales aquellas personas de piel morena eran obligadas a corroborar su estatus migratorio mientras que las personas blancas podían seguir su camino.

Esto generó que los conductores latinos tuvieran hasta 10 veces más probabilidades de ser detenidos por la policía que aquellos que no eran latinos, de acuerdo con una revisión federal de los registros del departamento. Los hispanos representan el 11% de la población del condado de Alamance, que se encuentra aproximadamente a una hora en carretera al noroeste de Raleigh.

En declaraciones judiciales, el exasistente Adam Nicholson relató que el jefe policial usó insultos racistas cuando les indicó a sus agentes arrestar a los latinos durante una redada en un campamento de casas rodantes.

Las autoridades federales piden a la corte que imponga sanciones a fin de obligar a Johnson a cumplir con las leyes contra la discriminación.

La demanda civil no acusa a Johnson de delito alguno, y la corte federal no cuenta con mecanismo para destituir a un funcionario local elegido por voto popular.

___

Michael Biesecker está en Twitter como: Twitter.com/mbieseck