Países del Golfo disgustados con Catar

Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin dijeron el miércoles que retiraron sus embajadores de Catar, en la manifestación de disgusto más clara por el apoyo que brinda esa nación a la Hermandad Musulmana en Egipto y otros países de la región.

Los tres estados del Golfo Pérsico formularon el anuncio en una declaración conjunta en la prensa estatal, aduciendo que Catar violó un acuerdo regional de seguridad. Dijeron que la medida tiende a proteger su seguridad.

Las tensiones entre los tres y Catar se intensificaron después del derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak a principios del 2011. Mubarak era considerado un aliado confiable de los saudíes y su desdén por los grupos islamistas coincidía con el del reino.

El apoyo público y la enorme ayuda financiera de Catar al sucesor de Mubarak, el presidente Mohamed Morsi, de la Hermandad, contrastó con las políticas de los Emiratos y de Arabia Saudí, como también la condena de Doha al desalojo de Morsi por parte de los militares egipcios, después de protestas masivas en El Cairo contra el presidente islamista.

En sus países, tanto los Emiratos como Arabia Saudí han reprimido a grupos islamistas vinculados con la Hermandad, que consideran una amenaza a sus propios sistemas de gobierno. Los dos son fervientes partidarios del nuevo gobierno egipcio respaldado por los militares, que ha reprimido enérgicamente a Morsi y su Hermandad.

La declaración conjunta de los estados del Golfo dice que el gobernante de Catar, el emir Sheik Tamim bin Hamad Al Thani, no cumplió con un acuerdo de seguridad que firmó a fines de noviembre en Arabia Saudí. El emir de Kuwait fue testigo de la reunión en Riad y el acuerdo fue avalado por otros miembros en el Consejo de Cooperación del Golfo, de seis naciones.

El acuerdo instó a los miembros del grupo a no interferir "directa o indirectamente" en los asuntos internos de otros miembros. También estipuló que los países del grupo no apoyarían a organizaciones o individuos que amenacen la seguridad y estabilidad de las naciones de la Península Arábiga "ya sea mediante trabajo directo de seguridad o mediante intentos por influir en la política".