Juez falla a favor de Chevron y contra Ecuador

Un juez federal en Nueva York bloqueó la posibilidad de que se interpongan procesos ejecutivos para hacer cumplir un fallo que condenó a la multinacional petrolera Chevron a pagar 9.000 millones de dólares como indemnización por daños ambientales causados en la selva ecuatoriana.

El argumento del juez es que los abogados contaminaron el proceso de reclamación honorable con conductas ilegales.

"La justicia no se aplica cometiendo injusticias. Los fines no justifican los medios", escribió el juez federal de distrito Lewis A. Kaplan. El juez dijo que era triste dictaminar que la sentencia del tribunal ecuatoriano "fue obtenida utilizando medios corruptos", porque probablemente nunca se sabrá si había argumentos sólidos contra la empresa petrolera con sede en San Ramón, California.

"Es lamentable que se pervirtiera la marcha de la justicia", escribió Kaplan en un fallo de casi 500 páginas que siguió a un juicio el año pasado.

Dijo que el abogado estadounidense de los demandantes ecuatorianos, Steven Donziger, y los abogados de ese país corrompieron la demanda al presentar pruebas fraudulentas, coaccionar al juez y al escribir la sentencia condenatoria tras sobornar al juez ecuatoriano prometiéndole medio millón de dólares.

Donziger, quien fue duramente criticado en el fallo, respondió que buscará una apelación acelerada ante "una decisión terrible que resulta de un proceso profundamente defectuoso".

Dijo que Kaplan se equivocó "con respecto al derecho y con respecto a los hechos". Acusó al juez de dejar que su "implacable hostilidad hacia mí, mis clientes ecuatorianos y el país, afectaran su visión del caso".

En un comunicado, la compañía dijo que la decisión constituía una "victoria rotunda para Chevron y nuestros accionistas", y agregó que cualquier tribunal que respete el estado de derecho concluirá que el juicio ecuatoriano fue "ilegítimo e inaplicable".

La embajada de Ecuador en Estados Unidos, haciendo notar que el gobierno ecuatoriano no forma parte de la acción judicial, afirmó en un comunicado que el fallo "no exonera a Chevron de sus responsabilidades legales y morales resultantes de sus décadas de contaminación en la Amazonía ecuatoriana, la cual ha puesto en peligro la vida, la cultura, y el entorno de innumerables pueblos indígenas en condiciones de pobreza".

Juan Pablo Sáenz, uno de los abogados de los demandantes agrupados en Unión de Afectados por Texaco, afirmó desde Ecuador que la decisión del juez Kaplan "constituye una burla al estado de derecho, y no servirá para mitigar el riesgo que enfrenta la petrolera ante el inminente cobro de la sentencia dictada en su contra por la justicia ecuatoriana".

Afirmó que tal sentencia "es equivocada y no refleja ni los hechos ni la ley, resaltando la larga lista de prejuicios personales que Kaplan ha demostrado en toda ocasión contra los ecuatorianos y sus abogados... constituye una ofensa a los principios básicos de la jurisdicción, el debido proceso y la cortesía internacional".

Añadió que Kaplan permitió que Chevron "abuse del sistema de justicia civil estadounidense en un intento desesperado por eludir el pago impuesto por la justicia ecuatoriana competente".

El caso se remite a una larga batalla judicial entre los residentes de la selva tropical del Amazonas ecuatoriano y las compañías petroleras.

En febrero de 2011 un juez en Ecuador profirió una condena de 18.000 millones de dólares contra Chevron, en una demanda presentada a nombre de 30.000 residentes. La sentencia se basó en los daños ambientales causados ??por Texaco cuando operaba un consorcio petrolero en la selva ecuatoriana entre 1972 y 1990. Chevron Corp luego compró a Texaco.

El máximo tribunal de Ecuador confirmó la sentencia el año pasado pero redujo la indemnización a 9.500 millones de dólares.

Desde hace mucho tiempo, Chevron ha argumentado la existencia de un acuerdo suscrito en 1998 y que Texaco firmó con Ecuador después de varios trabajos de limpieza que costaron 40 millones de dólares y que ello los absolvía de toda responsabilidad.

Ha dicho también que la petrolera estatal de Ecuador fue responsable de gran parte de la contaminación en la zona petrolera que Texaco dejó hace más de dos décadas.

Los demandantes ecuatorianos dijeron que la limpieza fue una farsa y que no la eximía de reclamaciones de terceros.

El fallo es la culminación a una demanda presentada por Chevron contra el abogado de los ecuatorianos Donziger y dos de sus clientes para evitar que cualquiera de ellos se beneficiase al cobrar una demanda, que la compañía petrolera ha calificado de fraudulenta.

Con su fallo el martes, Kaplan prohibió que Donziger y otros acusados traten de cobrar la sentencia en los tribunales de Estados Unidos y dijo que no pueden tomar ninguna otra acción que les resulte en un beneficio de la sentencia. Indicó que cualquier propiedad que Donziger o los otros demandantes reciban como resultado del juicio en cualquier lugar del mundo debe ser transferida a Chevron, y también les ordenó pagar los costos legales de la petrolera estadounidense.

A su vez, un abogado de Donziger, Richard Friedman, dijo que el fallo era decepcionante pero no inesperado y pronosticó que será anulado en la apelación.

Deepak Gupta, abogado experto en apelaciones y que representa a Donziger, dijo que el fallo de Kaplan equivalía a "una medida cautelar de carácter mundial que impide ejecutar y cobrar una sentencia de otro país en cualquier jurisdicción". También dijo que esta sentencia era igual a un fallo de Kaplan de principios de 2011 que evitó que se cobrara una sentencia en cualquier lugar del mundo.

Esa decisión fue revocada en apelación.

Durante el juicio, que no contó con un jurado de conciencia, Donziger reconoció que él podría ganarse 600 millones de dólares si la sentencia de 9.000 millones de dólares pudiera ejecutarse.

En su declaración el martes, Donziger dijo que sus clientes van a tratar de ejecutar y cobrar la sentencia en otros países.

"Los habitantes del pueblo merecen justicia, y estoy seguro de que la conseguirán pese a los esfuerzos de Chevron de burlar el estado de derecho", dijo.

Donziger fue demandado ante la Corte Suprema del estado de Nueva York por los abogados Judith Kimerling y Kathryn Lee Crawford, que representan a la comunidad Huaorani, uno de cinco grupos de indígenas perjudicados en Ecuador que sufrieron perjuicios por la exploración petrolera.

Argumentan que Donziger y otros abogados están tratando de cobrar la sentencia en Canadá, Brasil y Argentina sin garantizar que el dinero recaudado llegue a las comunidades afectadas.

La abogada Kimerling dijo que la sentencia del martes significó un vuelco "desgarrador" luego de dos décadas de litigio y teme que Chevron utilice la sentencia para tratar de manchar la credibilidad de las declaraciones de las víctimas y poner en peligro su derecho a la reparación.

Ella dijo que el resultado del fallo es triste porque evitará que quienes viven en la selva tropical puedan ser indemnizados por daños y perjuicios que aún padecen.

"La voz de los pueblos indígenas no ha sido escuchada", dijo Crawford, abogado que vive en Los Ángeles.

En su decisión del martes, Kaplan dijo que no importaba si los esfuerzos de los pobladores eran justificados.

"No hay ninguna defensa tipo 'Robin Hood' que justifique la conducta ilegal e injusta. Y el argumento de los demandantes con su excusa de que ?'así se hacen las cosas en Ecuador', realmente no los ayuda", dijo el juez en la sentencia. "Las acciones indebidas de Donziger y su equipo jurídico ecuatoriano son contrarias a las leyes de cualquier país que aspire a que exista un estado de derecho, incluyendo Ecuador- y ellos lo sabían".