Putin reduce tono sobre Ucrania; Kerry en Kiev

Después de acusar a Occidente de fomentar un "golpe anticonstitucional" en Ucrania, el presidente Vladimir Putin dijo el martes que Rusia no tiene intención de "luchar contra el pueblo ucraniano", pero que Moscú se reserva el derecho de utilizar su poder militar para proteger a los rusos allí.

Mientras el mandatario ruso hablaba con los periodistas en su residencia personal, el secretario de Estado norteamericano John Kerry se reunía en Kiev con el nuevo gobierno de Ucrania y exhortó a Putin a retirarse de ese país.

"Es inadecuado invadir un país, y a punta de pistola ordenar lo que tratas de lograr", afirmó Kerry. "Eso no es comportamiento del siglo XXI, ni del G-8, ni de una nación de gran importancia".

Aunque la tensión seguía elevada el martes en la península de Crimea, donde soldados rusos hicieron disparos de advertencia a soldados ucranianos que protestaban, los mercados de valores repuntaron tras los indicios de que el Kremlin no estaba tratando de agravar el conflicto.

Kerry llevó apoyo moral al nuevo gobierno ucraniano y un paquete de ayuda de 1.000 millones de dólares para una Ucrania que trata de evitar la quiebra.

En un sillón ubicado frente a banderas tricolores de Rusia, Putin hizo sus primeros comentarios en público desde que el presidente ucraniano Víktor Yanukovich se dio a la fuga hace semana y media. Fue uno de sus discursos característicos, lleno de arrogancia machista y burlas sarcásticas, en el que acusó a Occidente de promover un "golpe de Estado anticonstitucional" en Ucrania.

En un momento dado, el presidente ruso comparó el papel de Estados Unidos en Ucrania con un experimento en el que se usaban "ratas de laboratorio".

Sin embargo, el mensaje general parecía tratar de enfriar las tensiones.

"A mí me parece que se está estabilizando gradualmente", dijo Putin. "No tenemos enemigos en Ucrania. Ucrania es una nación amiga", agregó.

Sin embargo, advirtió que Rusia estaba dispuesta a utilizar "todos los medios a nuestro alcance" para proteger a los rusos étnicos en el país vecino.

Significativamente, Rusia accedió a una petición de la OTAN de asistir a una reunión especial para analizar la crisis de Ucrania el miércoles en Bruselas, abriendo una posible vía diplomática en un conflicto que aún representa peligros e incertidumbres monumentales. Al mismo tiempo, Estados Unidos y otras 14 naciones formaron una misión militar observadora para monitorear la tensa región de Crimea, y el equipo se dirigiría hacia allá en 24 horas.

Aunque la amenaza de una confrontación militar disminuyó un poco el martes, ambos bandos intensificaron sus disputas económicas. Rusia golpeó a su vecino casi quebrado con la suspensión de descuentos al gas natural, mientras que Estados Unidos anunciaba un paquete de ayuda de 1.000 millones de dólares en subsidios a la energía de Ucrania.

"Vamos a hacer todo lo posible (para ayudarles). Vamos a intentarlo con mucha intensidad", dijo Kerry a su llegada a Kiev. "Esperamos que Rusia respete las elecciones que ustedes van a tener".

Kerry también hizo una marcada distinción entre el gobierno ucraniano y el de Putin.

"El contraste no podría ser más claro: ucranianos decididos demostrando fortaleza a través de la unidad, y el gobierno ruso carente de excusas, ocultando su mano detrás de falsedades, intimidación y provocaciones. En los corazones de los ucranianos y ante los ojos del mundo, no hay nada de fuerte en lo que Rusia está haciendo".

Las penas propuestas contra Rusia, agregó, "no son algo que estemos buscando hacer. Es algo que Rusia nos está obligando a hacer".

Los mercados mundiales, que entraron en pánico el lunes por la situación en Ucrania, parecieron recuperarse el martes tras los indicios de que Rusia estaba aligerando su tono bélico. El oro, el yen japonés y los bonos del Tesoro de Estados Unidos --todos vistos como refugios de inversión-- cedieron parte de sus avances. El índice RTS de Rusia, que cayó 12% el lunes, subió 6,2% el martes. En Estados Unidos, el índice industrial Dow Jones cerró con un alza de 1,4%.

"La confianza en las bolsas de valores se ha restaurado, pues el impasse entre Ucrania y Rusia ya no está en alerta roja", dijo el martes el analista David Madden, de la firma IG.

Rusia ocupó la estratégica península de Crimea el sábado y sus tropas tomaron el control de la terminal del transbordador, las bases militares y los puestos fronterizos. Dos buques de guerra de Ucrania se mantenían fondeados en el puerto de Sebastópol, en Crimea, con sus movimientos bloqueados por buques de guerra rusos.

"Esas personas desconocidas sin insignias que han tomado los edificios administrativos y aeropuertos... lo que estamos viendo es una especie de invasión de terciopelo", dijo el analista militar ruso Alexander Golts.

La volatilidad en Ucrania quedó demostrada el martes por la mañana, cuando soldados rusos, que habían tomado el control de la base aérea Belbek, hicieron disparos de advertencia al aire mientras unos 300 soldados ucranianos, que anteriormente manejaban esa base, exigieron ser reinstalados en sus puestos de trabajo.

Una decena de soldados rusos en la base advirtieron a los ucranianos, que marchaban desarmados, que no se acercaran. Luego hicieron varios disparos de advertencia al aire y dijeron que iban a dispararle a los ucranianos si continuaban acercándose.

Las tropas ucranianas se comprometieron a defender el terreno que les queda en la base Bélbek.

"Estamos preocupados, pero no renunciaremos a nuestra base", dijo el capitán Nikolai Siomko, un electricista de radio de la fuerza aérea que sostenía un fusil AK-47.

En medio de las tensiones, las fuerzas armadas rusas hicieron un disparo de prueba de un misil balístico intercontinental de tipo Topol. Lanzado desde una plataforma en el sur de Rusia, alcanzó un blanco designado en un campo de pruebas que Moscú le renta a Kazajistán.

El nuevo liderazgo ucraniano en Kiev, no reconocido por Putin, ha acusado al Kremlin de efectuar una invasión militar en Crimea, algo que el líder ruso ha negado.

El primer ministro de Ucrania expresó sus esperanzas de que pueda hallarse una solución negociada. Arseni Yatsenyuk declaró en una conferencia de prensa que ambos gobiernos están empezando gradualmente a hablar de nuevo.

"Esperamos que Rusia comprenda su responsabilidad en desestabilizar la situación de seguridad en Europa, que Rusia se percate de que Ucrania es un Estado independiente y de que las tropas rusas salgan del territorio de Ucrania", afirmó.

En su reunión de una hora con periodistas, Putin dijo que Rusia no tiene intención de anexarse Crimea, al tiempo que insistió que sus residentes tienen derecho a determinar el futuro de la región en un referéndum fijado para este mes. Las tensiones "se han calmado", declaró.

Dijo que las maniobras militares masivas que Rusia ha efectuado y en las que participan 150.000 efectivos cerca de la frontera con Ucrania ya habían sido planeadas de antemano y no tenían relación con la actual situación en territorio ucraniano. Moscú anunció que Putin ordenó que las tropas regresen a sus bases.

Putin insistió en su mensaje de que Occidente tiene la culpa de la agitación en Ucrania y que sus acciones están sumiendo al país en la anarquía. Advirtió que cualquier sanción que Estados Unidos y la Unión Europea le apliquen a Rusia les será contraproducente.

Las amenazas estadounidenses de aplicar medidas punitivas son "un fracaso para imponer su voluntad y su visión de lo que es el lado correcto e incorrecto de la historia", afirmó la cancillería rusa, en una refutación de la afirmación del presidente Barack Obama el día anterior de que Rusia está "en el lado equivocado de la historia".

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Sullivan reportó desde Crimea. Los periodistas de The Associated Press Ivan Sekretarev en Sebastópol, Juergen Baetz en Bruselas y Raúl Gallego en Crimea contribuyeron a este despacho.