Líder chino Xi acapara poder

El presidente Xi Jinping parece más poderoso que cualquier otro líder chino en décadas recientes en momentos en que el gobierno se dispone a divulgar el miércoles su primer informe anual, pero la matanza del fin de semana a manos de presuntos separatistas fue un recuerdo de los graves desafíos que encara su administración.

En las últimas semanas Xi se ha puesto al frente de tres comisiones de actuaciones gubernamentales: un nuevo comité del partido encargado de dirigir la seguridad del estado, una comisión de reformas económicas y otras sobre seguridad cibernética. Mientras tanto ha pulido su imagen populista con paseos inesperados entre la ciudadanía y posando con sus compatriotas de a pie para los fotógrafos.

Todo ello mientras Xi intenta mejorar la posición del Partido Comunista para responder a los graves desafíos que ponen a prueba su determinación. Uno de los más graves es el aumento de la tensión étnica en el occidente del país que el sábado se extendió a una ciudad meridional cuando atacantes con armas blancas mataron a 29 personas. El partido necesita solucionar los arraigados obstáculos para afrontar las duras reformas económicas, el lento crecimiento y las crecientes tensiones territoriales con los países vecinos.

Cuando comience esta semana la sesión anual de la legislatura, un organismo mayormente simbólico, el gobierno seguramente dará su respuesta a este y otros desafíos. El primer ministro Li Keqiang entregará el miércoles el informe gubernamental al Congreso Nacional del Pueblo.

Con poco más de un año en el cargo, Xi ha dado la impresión de haber consolidado más poder que sus predecesores. Su liderazgo en las tres comisiones políticas le da influencia en la policía, inteligencia y operaciones militares, la gestión reformadora y el control de internet.

Inició además una amplia campaña contra la corrupción que causó la caída de importantes funcionarios en todo el país, con alabanzas y parabienes del público.

"Xi Jinping en un hombre con prisa que realmente desea hacer algo", dijo Steve Tsang, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Nottingham. "El secretario general del partido está usando al partido para hacerse con el control y cumplir" lo prometido.

La actuación de Xi le hace una persona más resoluta que su predecesor Hu Jintao, considerado blando y crecientemente más débil al final de su década en el poder, a la vez que se vio afectado por las rencillas de las facciones. El predecesor de Hu, Jiang Zemin, fue considerado solamente un "primero entre iguales" en la Comisión Permanente del Politburó, un apéndice del poder.