Panathinaikos golea al líder Olympiacos

Panathinaikos cortó al Olympiacos una racha de 27 partidos invicto el domingo, al golearlo 3-0 dentro de su propia casa, en un encuentro que se interrumpió durante largos tramos, después de que los espectadores locales arrojaron bengalas y otros objetos a la cancha.

Luego del partido, los hinchas de Olympiacos llevaron su frustración a las calles, donde lanzaron proyectiles a la policía antimotines. Una turba prendió fuego a una motocicleta de la policía, y los agentes respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

Durante el encuentro, el entrenador de Panathinaikos, Yiannis Anastasiou fue golpeado en la cara por un vaso de plástico lleno de un líquido y de cubos de hielo. Muy poco fútbol se jugó en los últimos 12 minutos debido al lanzamiento de objetos, luego de que se marcó un penal en favor de Olympiacos.

"Me siento un poco mareado, pero por lo demás estoy bien", dijo Anastasiou, quien comparó el ambiente hostil con el júbilo que se vivió en el triunfo de Olympiacos como local sobre el Manchester United en la Liga de Campeones de Europa.

"Vi el partido del martes... y me maravilló ese ambiente fantástico. Ahora hemos retrocedido a nuestra cultura habitual, en que nosotros (los equipos visitantes), no estamos seguros de que podremos abandonar la cancha ilesos. ¿Qué puedo decir?", dijo Anastasiou, quien llevaba una venda sobre el ojo izquierdo.

El argentino Alejandro Domínguez falló el penal cuatro minutos después de que se señaló, y el árbitro decidió no reponer el tiempo perdido.

Por si fuera poco, el capitán de Olympiacos Michael Olaitan se desvaneció sin motivo aparente a los 30 minutos y permaneció inconsciente sobre el césped antes de recibir atención por parte de los médicos de ambos equipos. Se le llevó a un hospital para revisarlo y estaba consciente cuando se le retiró en una camilla.

Un dirigente de Olympiacos dijo al canal Novasports después del partido que el nigeriano Olaitan se lastimó el cuello al caer, pero se sentía mejor.

Durante el encuentro, Panathinaikos buscó congestionar el tránsito en el medio campo y contraatacar. Esa táctica derivó en los dos primeros goles de los visitantes.

A los 45 minutos, un largo pase encontró dentro del área a Marcus Berg, quien retrasó para que Danijel Pranjic anotara.

Otro pase a profundidad encontró a Berg en el contragolpe, a los 67. El sueco superó en la carrera al zaguero Avraam Papadopoulos antes de fusilar al guardameta español Roberto.

Y a los 89, cuando el partido se había reanudado temporalmente, Panathinaikos cobró un tiro libre por izquierda y Mehdi Abeid encontró un hueco en el muro para batir de nuevo a un Roberto que se quedó inmóvil. Inmediatamente después, sobrevino la lluvia de bengalas que hizo huir de su arco al arquero de Panathinaikos, Stefanos Kapino.

Pese a los hechos bochornosos y a la derrota ante su odiado rival, Olympiacos tiene todavía una ventaja de 19 puntos, cuando restan siete fechas, y está en camino de lograr su 41er título de liga, un récord. Sería además su 16ta corona en 18 campañas, desde 1996-97.

El PAOK, que es el más cercano perseguidor, dilapidó una ventaja de 2-0 y permitió que el local Ergotelis rescatara el 2-2. Ello permitió que Atromitos, con su triunfo por 3-1 sobre Panetolikos, alcanzara al PAOK en puntos.

Panathinaikos es cuarto, cinco puntos detrás.

También el domingo, Asteras se impuso 3-1 a Panthrakikos y Kalloni igualó 1-1 en su visita a Panionios.