Obama presentará un presupuesto no controversial

En el sexto año de su presidencia el presidente Barack Obama envía al Congreso una propuesta de presupuesto que esta vez no parece acarrear un enfrentamiento partidista.

No incluye una iniciativa para reformar los servicios médicos como en 2009, ninguna medida para restringir a Wall Street, lo que ocurrió en 2010; ningún intento por aumentar impuestos como en 2011 y 2012, ninguna maniobra para detener las reducciones automáticas al gasto público, lo que llevó a un duro enfrentamiento justo el año pasado.

En términos políticos, es un presupuesto de tiempos de paz en un año electoral, donde las contiendas más significativas ocurrirán durante las campañas al Congreso, no en el pleno de la Cámara y el Senado.

Así, el presupuesto de Obama, que se anunciará el martes, ofrece un plan para los mensajes políticos que deseen enviar los demócratas.

Para delicia de ellos, no será un presupuesto austero como el del año pasado. En ese entonces Obama había propuesto reducir el aumento anual en los programas sociales federales, un paso difícil de aceptar para muchos demócratas. El recorte formaba parte de la oferta del mandatario a los republicanos para combatir a largo plazo la deuda mediante una combinación de fuertes aumentos de impuestos y reducciones del gasto.

Pero ese enfoque fracasó. Ahora, en momentos en que los déficit bajan y la población está harta de las interrupciones en las operaciones del gobierno federal y las amenazas de una mora en los pagos, ninguna de las partes parece dispuesta a dejar que las cosas lleguen a extremos.

En su lugar, el plan de gastos de Obama para el año presupuestal que comienza el 1 de octubre propone gastos de 56.000 millones de dólares por encima de los topes establecidos en un acuerdo bipartidista alcanzado anteriormente este año. Bajo el plan, los gastos adicionales no incrementarían el déficit porque Obama propone financiarlos con una combinación de reducciones a programas y eliminación de alivios fiscales.

Propone generar más ingresos a través de normas fiscales más estrictas para las compañías estadounidenses que realizan operaciones en otros países y para las empresas extranjeras con operaciones en Estados Unidos. Esas nuevas normas, que el Congreso debe aprobar, harían frente a lo que el gobierno de Obama considera son ardides para evadir impuestos.

En declaraciones el viernes ante el Comité Nacional Demócrata, planteó algunas de sus propuestas de presupuesto, como parte de un mensaje más amplio de oportunidades para todos.

"La próxima semana enviaré al Congreso un presupuesto que creará nuevos empleos en manufactura y energía, innovación e infraestructura. Y pagaremos todo con una reducción de gastos innecesarios y cerrando brechas jurídicas que permiten el desperdicio de dinero de los impuestos", afirmó Obama.

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Jim Kuhnhenn está en Twitter como: http://twitter.com/jkuhnhenn