Fernández destaca logros económicos ante Congreso

La presidenta de Argentina realizó este sábado una enfática defensa del rumbo económico de su gobierno, al tiempo que criticó duramente a empresarios y cuestionó a la Justicia, en el discurso de apertura del 132 período de sesiones ordinarias del Poder Legislativo.

En materia internacional, , Cristina Fernández de Kirchner denunció la existencia de un "golpe suave" en Venezuela, pidió a la oposición que elabore un instrumento que permita interrogar a los detenidos en Irán por el atentado a la AMIA e instó una vez más al gobierno de Gran Bretaña a sentarse a conversar por la soberanía de las Islas Malvinas.

El discurso de la presidenta argentina --que se prolongó por casi tres horas y fue pronunciado sin leer, sólo con el apoyo de algunos documentos-- estuvo marcado por los temas económicos, en momentos en que el país sufre fuertes turbulencias debido a la suba de precios y la devaluación del peso, además del sinceramiento de la inflación y la desaceleración del consumo en los últimos meses.

"La economía ha vuelto a crecer", sostuvo Fernández, vestida de blanco para la ocasión. "Completamos el período más virtuoso de nuestros 200 años como nación", agregó antes de remarcar que "el mayor elemento para reducir la pobreza en la Argentina no fueron las transferencias de recursos desde el sector público, sino el surgimiento del trabajo legal y registrado". Como ejemplo resaltó que en el último trimestre la desocupación fue del 6,4%, "el índice más bajo del que se tenga memoria".

En la antesala de las paritarias que se celebrarán este mes y que preocupan sobremanera al gobierno, Fernández le hizo un guiño al sindicalismo, al resaltar su rol histórico como "uno de los pilares fundamentales que ha permitido generar una clase trabajadora que lucha por sus derechos, que tiene memoria colectiva y que no permite retrocesos".

De todas formas, dedicó críticas a los docentes, que están en discusión con el gobierno por el aumento salarial de este año. "No puede ser que cada año sea un parto el inicio de clases por la discusión salarial", dijo.

Paralelamente, pidió a los empresarios que "valoren el enorme esfuerzo de estos años" y advirtió que "no hay justificación para aumentos de precios que no condicen con la realidad y saquean el bolsillo de los argentinos".

En ese sentido, y en el marco de la lucha por poner freno a la inflación, volvió a defender la campaña "Precios Cuidados" (valores acordados para algunos productos de la canasta familiar) e instó a los legisladores a "sancionar instrumentos que defiendan de una buena vez a los usuarios y consumidores de los abusos de los sectores concentrados, monopólicos y oligopólicos".

Nuevamente apuntó contra los empresarios. "¿Por qué no ponerle el hombro al país para continuar con este modelo de crecimiento?", les preguntó. Además, aludió a "aquellos que han intentado en estos años torcer el rumbo, inexplicablemente, porque cuando uno ve los balances y lo que han ganado es inexplicable que quieran matar a la gallina de los huevos de oro".

Fernández defendió la estatización de la empresa petrolera YPF, días después de acordar con la española Repsol el pago de 5.000 millones de dólares en títulos públicos por las acciones expropiadas, al tiempo que anunció una "revolución energética", que hará posible "la autonomía, soberanía e independencia" del país.

Además, la presidencia incluyó en su discurso un reproche para el Poder Judicial. "Un poquito de control popular no le viene mal a nadie", dijo antes de formular su reclamo: "Ganan mejores sueldos y siguen sin pagar ganancias... necesitamos una mejor Justicia".

En su discurso, Fernández calificó de "intento de golpe suave" a la ola de protestas en contra del gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, y añadió que "sería fatal para la región permitir que vientos ajenos derrumben a un país hermano".

También se refirió al Acuerdo con Irán para llevar a la Justicia a los acusados por el atentado a la mutual judía AMIA, en 1994. "Para poder terminar ese proceso es necesario tomar declaración indagatoria", e invitó a los legisladores a que elaboren un proyecto atado a las normas del derecho internacional para lograr que se tome declaración a quienes están acusados.

Tras afirmar que "a la mayoría del pueblo inglés no les interesa ser colonizadores", reiteró el pedido al gobierno de Gran Bretaña para "que se siente a negociar la cuestión de la soberanía de las Islas Malvinas", conforme a lo estipulado por las Naciones Unidas.

Una vez concluido su discurso --en el que no hizo mención a la deuda con el Club de París ni a la situación de los "holdouts"-- Fernández se dirigió a los varios miles de simpatizantes que se reunieron frente al Congreso como muestra de apoyo a su gestión.