Fernández recuerda a EEUU que terminó guerra fría

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, recordó este martes a Estados Unidos que la época de espías de la guerra fría ya no existe y abogó ante las Naciones Unidas por una regulación global que evite casos como el escándalo sobre el espionaje en la región latinoamericana por parte de Estados Unidos.

"Lo charlaba ayer (lunes) con el secretario general de Naciones Unidas, el doctor Ban Ki-moon, de la necesidad de establecer regulaciones de carácter global para asegurar la soberanía de los Estados y la privacidad de los ciudadanos en el mundo ante hechos que son de público y notorio conocimiento", dijo la mandataria en referencia, sin mencionarlo, a los programas de vigilancia de Estados Unidos.

"Creo que le decía yo (a Ban Ki-moon) que han pasado muchas cosas desde la caída del muro de Berlín y precisamente una de las razones más distintivas para la caída de ese muro es que los ciudadanos querían vivir con libertad, querían vivir sin ser observados", añadió.

La mandataria hizo estas declaraciones en un debate que presidió en el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que varios cancilleres de la región latinoamericana también criticaron duramente a Estados Unidos por esta cuestión.

Además, Bolivia pidió a la ONU que investigue lo ocurrido al presidente del país, Evo Morales, cuando varios países europeos no le permitieron sobrevolar su territorio por sospechas de que llevaba en el avión presidencial al ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense Edward Snowden, autor de la filtración de documentos secretos sobre el espionaje de Estados Unidos.

En el debate, Cristina Fernández defendió un mundo en que los valores que prevalgan sean "la paz, la seguridad, el crecimiento económico, la inclusión y el respeto a la privacidad de las personas" algo que dijo son "valores inalienables y a los que nadie está dispuesto a renunciar".

"Por eso hoy quisimos introducir este debate que es el debate de cómo cooperamos los organismos regionales y subregionales con nuestra organización madre que es Naciones Unidas para asegurar un mundo con más paz y más seguridad", añadió.

El debate fue organizado por Argentina y trataba sobre cooperación entre Naciones Unidas y los organismos regionales y subregionales. Argentina, miembro no permanente del Consejo de Seguridad, preside este mes de agosto el organismo.

Las críticas al espionaje de EEUU también se hicieron sonar en los discursos de los cancilleres de Bolivia, Brasil, Ecuador o Venezuela.

El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Antonio de Aguiar Patriota, definió la cuestión de "grave" y apuntó que Brasil está coordinando medidas con otros países en "beneficio de un orden internacional que respete la soberanía de los Estados y los derechos humanos". También dijo que el asunto se está llevando a varias instancias de Naciones Unidas.

Por su lado, el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, calificó la filtración de los documentos sobre espionaje y la huída de Snowden "más propia de una novela de espías ambientada en la guerra fría que en los tiempos actuales".

El ministro ecuatoriano alertó que la cuestión del espionaje es una "amenaza a la paz mundial" e hizo un llamamiento a la ONU para que "afronte responsablemente" el tema.

El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, reiteró por su parte la petición de su gobierno de que Naciones Unidas investigue el incidente vivido por Evo Morales. "Por la gravedad de los hechos, solicitamos a las Naciones Unidas el esclarecimiento de estos hechos y tomar medidas para garantizar los derechos humanos y el derecho internacional y para que nadie más sufra estos atentados".

Por otro lado, la jefa de Estado argentina aprovechó su presencia en el Consejo para reiterar al Reino Unido el pedido de que se siente a negociar sobre la soberanía de las islas Malvinas, tal como ha instado la ONU a través de varias resoluciones. "No se trata de una postura caprichosa", dijo la mandataria, que criticó al país británico por no respetar las resoluciones de Naciones Unidas sobre la cuestión.

"Queremos que se cumpla la resolución de Naciones Unidas y que ambos países nos sentemos a discutir sobre una cuestión litigiosa y controversial". Argentina y Gran Bretaña fueron a la guerra en 1982 por la soberanía del archipiélago al sur del océano Atlántico ocupado por los ingleses desde 1833. Tras poco más de dos meses el conflicto bélico terminó con la rendición argentina.

El embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, reaccionó a las declaraciones de la presidenta con un comunicado en el que dijo que la cuestión de la soberanía de las Malvinas "no sólo es asunto de dos gobiernos".

"No se puede discutir la soberanía de las islas al menos o hasta que los isleños así lo deseen. Estos ya expresaron de manera clara su punto de vista en el referendo del pasado mes de marzo y en el que votaron de manera masiva a favor de continuar siendo territorio británico de ultramar", expresó el diplomático británico en el comunicado.

Lyall Grant sostuvo que el Reino Unido "respeta totalmente" sus obligaciones y responsabilidades como miembro de las Naciones Unidas. "El principio de autodeterminación y que es la base de nuestra posición sobre las islas Malvinas está consagrada en la Carta de Naciones Unidas", añadió el embajador.

En lo que respecta al debate en sí, la presidenta felicitó la alta presencia de cancilleres de la región latinoamericana y destacó la importancia que tienen los organismos regionales en la mediación de conflictos. En ese sentido, puso varios ejemplos como la mediación de Unasur en crisis vividas por los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa, en sus respectivos países.

Del debate participan representantes de alto nivel de organismos como Mercosur, Unasur, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Unión Africana o la Liga Árabe y cuenta con una importante presencia de ministros de Asuntos Exteriores de América Latina y el Caribe como los cancilleres de Argentina, Bolivia, Cuba, Colombia, Chile, Perú, Guatemala, Ecuador, Venezuela y Brasil.

Esta es la primera vez que la CELAC, que estuvo representada por el canciller cubano Bruno Rodríguez, participa en el Consejo de Seguridad.

La sesión fue inaugurada por Ban, quien destacó que los organismos regionales y subregionales cuentan con un conocimiento de su territorio que los hace "cruciales" en casos de mediación de conflictos o de operaciones para el mantenimiento de la paz.

Ban destacó la cooperación entre la ONU y estos organismos y expuso como ejemplo las misiones conjuntas realizadas por Naciones Unidas con la Organización de Estados Americanos para combatir el tráfico ilegal.

Tras el debate, el canciller de Brasil dijo en una rueda de prensa mostrarse satisfecho por haber llevado el tema del espionaje a la ONU, tal como decidió Mercosur en la cumbre de Montevideo. Además, comentó que se está empezando a debatir en diferentes organismos de Naciones Unidas la cuestión del control del espionaje, así tanto en comisiones que llevan temas como seguridad cibernética como de derechos humanos.

"Estamos caminando más rápido de lo que podíamos imaginar", apuntó de Aguiar Patriota.