Embajadora de EEUU en ONU presenta credenciales

Samantha Power presentó el lunes sus credenciales como nueva embajadora de Estados Unidos ante la ONU al secretario general Ban Ki-moon, haciendo énfasis en la crucial relación entre la superpotencia y la organización mundial.

Power, de 42 años, ex asesora de política exterior del presidente Barack Obama, dijo a los periodistas antes de la ceremonia que se sentía honrada, emocionada e "increíblemente afortunada de poder venir a Nueva York a sentarme delante de la placa que dice Estados Unidos".

"He trabajado con el secretario general durante los últimos años en la Casa Blanca, trabajé con mucha efectividad con él y estoy deseosa de poder llevar una estrecha relación de trabajo ahora que estoy aquí en Nueva York", destacó.

El vicepresidente Joe Biden juramentó a Power al cargo el viernes, un día después que el Senado le dio una aprobación mayoritaria por 87 votos a favor y 10 en contra, al día siguiente de su nominación. Reemplaza a Susan Rice, quien ahora es la asesora de seguridad nacional del presidente.

Power, irlandesa de nacimiento que alguna vez ejerció como periodista y tiene un título de la facultad de derecho de la Universidad de Harvard, ha reportado desde muchos lugares en conflicto y ganó un premio Pulitzer por un libro sobre la tibia respuesta de Estados Unidos ante muchas atrocidades que se cometieron en el siglo XX, entre ellas las masacres de Ruanda y Bosnia en la década de 1990. Es una abierta defensora de los derechos humanos y ha dado su respaldo a las intervenciones, entre ellas militares, para poner fin a las violaciones de dichos derechos.

Power reiteró el lunes lo que dijo en el Senado estadounidense durante su audiencia de confirmación que "las Naciones Unidas es una organización crucial para una serie de intereses de Estados Unidos, y el liderazgo estadounidense en las Naciones Unidas es indispensable para lograr avances en esos intereses".

"Ya sea el terrorismo o una amplia serie de preocupaciones de seguridad, atrocidades masivas en Siria, en Sudán del Sur, el esfuerzo para aliviar la pobreza mundial, la represión a la población civil en todo el mundo... hay tantos asuntos en los que Estados Unidos y las Naciones Unidas tienen que colaborar mancomunadamente para lograr progreso", señaló.

Antes de presentar sus credenciales, Power se tomó fotos con Ban y a continuación con su esposo, Cass Sunstein, un ex funcionario del gobierno de Obama, y con la esposa de Ban. A continuación ingresaron a la oficina del secretario general para sostener conversaciones en privado.

La tendencia de Power a hablar con franqueza ha creado algunos problemas.

El mes pasado, Venezuela anunció que renunciaba a los esfuerzos para reanudar relaciones normales con Estados Unidos después que Power dijo en su audiencia de confirmación en el Senado que la nación sudamericana era culpable de "reprimir a la población civil".

Asimismo calificó la inacción de la ONU para poner fin a la matanza en gran escala en la guerra civil de Siria como "una desgracia que la historia juzgará con dureza".