Advierten de fusión de conflictos en Irak y Siria

La intensificación de la violencia en Irak ya no puede considerarse ajena a la guerra civil en la vecina Siria debido a "la fusión de los campos de batalla", advirtió el enviado de Naciones Unidas para Irak.

Martin Kobler dijo el martes al Consejo de Seguridad de la ONU que grupos armados iraquíes han incrementado su presencia activa en Siria.

Como resultado, el conflicto sirio no sólo se ha desbordado hacia Irak, sino que los iraquíes al parecer comenzaron a enfrentarse unos a otros en el interior de Siria, afirmó.

"Estos países están interrelacionados", subrayó Kobler. "Irak es la falla geológica entre el mundo chií y suní; por supuesto, todo lo que ocurra en Siria repercute en el panorama político en Irak", apuntó.

Kobler dijo que los últimos cuatro meses figuran entre los más sangrientos en Irak en los últimos cinco años; casi 3.000 personas han perdido la vida y poco más de 7.000 han resultado heridas.

Los perpetradores han aprovechado el actual estancamiento político en el país así como el conflicto en Siria, en el que han muerto unas 93.000 personas desde su inicio en marzo de 2011, agregó.

Kobler no dio cifras sobre los iraquíes que han muerto en enfrentamientos en Irak, pero advirtió que la violencia en ambos países "podría intensificarse y salirse fácilmente de control si no se le aborda con urgencia".

"Lo que es críticamente importante es atender las raíces del conflicto en Irak y encontrar una solución política a la guerra civil en Siria, agregó.

Desde el 7 de julio, más de 160.000 refugiados sirios han sido registrados en Irak, principalmente en el norte, en la región kurda, dijo. Kobler solicitó al gobierno iraquí reabrir la frontera a los sirios que buscan protección.

Dos "factores" principales están detrás de la violencia sectaria en Irak, la percepción de "marginación" por parte de los suníes en la región y el intento de los iraquíes para ir a Siria a combatir, "lo cual incide en la política iraquí", apuntó.

En junio, el ministro del Exterior de Irak, Hosyar Zebari, reconoció que incluso antes del conflicto en Siria era "problemática" la frontera entre los dos países y a pesar de que los estadounidenses ayudaron a construir trincheras para incrementar la seguridad en la zona, la frontera continúa "muy abierta al desplazamiento de armas o grupos terroristas".