EEUU: 5 heridos en demolición de planta eléctrica

Un hombre perdió una pierna y cuatro más resultaron heridos debido a los fragmentos que salieron disparados hacia una multitud de un millar de espectadores que se había reunido para presenciar la demolición de una planta eléctrica en el Valle Central de California, dijeron las autoridades.

Las personas, algunas de las cuales durmieron durante la noche en sus vehículos, se reunieron a las 6 de la mañana en el estacionamiento de la tienda Lowe's Home Improvement en Bakersfield para ver la implosión con la que se derribarían los edificios de la planta eléctrica de vapor de la empresa Pacific Gas and Electric, que había dejado de funcionar hace décadas.

Después del violento y estruendoso derrumbe de los edificios, un policía escuchó a un hombre que pedía auxilio a gritos porque había perdido una pierna.

"Se debió a un fragmento que salió disparado por la explosión y traspasó una par de vallas alambradas", dijo el teniente de la policía, Scott Tunnicliffe.

La víctima, de 44 años, sufrió además heridas en la otra pierna y también podría perderla, dijo Tunnicliffe. Las autoridades mantuvieron en reserva el nombre de esta persona.

Otros cuatro espectadores recibieron atención por heridas leves, dijo el ingeniero de bomberos del condado de Kern, Leland Davis. Todos los heridos se encontraban más allá del perímetro considerado seguro para el público, expresó Davis.

Fred Garten, de 49 años, estaba detrás del perímetro y un fragmento de metal, casi del tamaño de una puerta de casa, pasó cerca de él y le raspó la pierna derecha; los calcetines y el pantalón corto que llevaba quedaron salpicados de sangre.

"Fue una buena herida, aunque sólo superficial", dijo Garten al periódico Bakersfield Californian (http://bit.ly/31ZOk5 ), el primero en informar del incidente.

"Lamento lo ocurrido a la otra persona. Se lo llevaron en una camilla y yo estoy caminando", apuntó.

Numerosos vehículos resultaron dañados debido a los fragmentos que salieron disparados del lugar.

Los residentes de la ciudad situada unos 160 kilómetros (100 millas) al noroeste de Los Angeles estaban ansiosos de presenciar la demolición de la antigua planta en cuyos terrenos se construirá una zona residencial. La planta dejó de funcionar en 1986 y estaba inactiva desde entonces.

La empresa Pacific Gas and Electric había llegado a un acuerdo con el gobierno municipal para limpiar los terrenos y prepararlos para su venta.

La compañía contrato a una firma de subcontratistas para la demolición de la estructura que contenía las calderas y colaboró con las autoridades locales a fin de establecer un espacio seguro de 305 metros (1,000 pies) de distancia de la demolición, dijo Denny Boyles, vocero de la empresa.

"Estamos consternados por lo sucedido", manifestó Boyles. "Buscamos respuestas como todos", agregó.

Boyles indicó que la estructura de las calderas consistía de dos torres de 43 metros (140 pies) de altura que contenían cuatro tanques de 757,000 litros (200.000 galones).