Robert Mugabe es reelegido presidente de Zimbabue

El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, logró la reelección por amplio margen, anunció el sábado la comisión electoral, resultado que podría exacerbar las tensiones en el país, donde el principal contrincante y ex miembro de la coalición de gobierno lo ha acusado de fraude en las urnas.

Mugabe, de 89 años y que ha gobernado mucho tiempo el país, parecía tener todo a su favor para fortalecer su poder en Zimbabue debido al anuncio de la Comisión Electoral estatal de que el partido al que pertenece, el ZANU-PF, había ganado 158 de los 210 escaños legislativos.

Esa fuerza política tendrá mayoría de dos tercios en la legislatura y podría impulsar enmiendas a la constitución, la cual fue aprobada recientemente y prevé reformas democráticas.

El partido Movimiento por el Cambio Democrático de Morgan Tsvangirai, contrincante de Mugabe, que apostaba a una alta afluencia de electores a su favor para evitar las denuncias de fraude, logró 50 escaños en tanto que otros dos fueron para candidatos independientes.

De acuerdo con los resultados, Mugabe obtuvo 61% de los votos, en comparación con 33% de Tsvangirai, quien fue primer ministro como parte de un acuerdo lleno de tensiones para compartir el poder con el presidente. Oficialmente, Mugabe, que ha gobernado durante 33 años, obtuvo otro periodo de cinco años.

Tsvangirai rechazó los resultados, los calificó de fraudulentos y solicitó nuevas elecciones. Convocó a una respuesta pacífica frente a lo que describió como el gigantesco fraude electoral del partido al que pertenece Mugabe, el ZANU-PF, que controla a las fuerzas de seguridad en caso de que sea necesario disuadir algún acrecentamiento de las protestas callejeras.

En contraste con las elecciones de 2008 en las que hubo numerosos muertos debido a ataques, las del miércoles fueron predominantemente pacíficas; los observadores africanos habían expresado cierta preocupación por las irregularidades denunciadas pero parecían principalmente tranquilos de que no fue una jornada violenta.

Gran Bretaña y Estados Unidos emitieron críticas firmes hacia el proceso electoral, aunque Mugabe ha hecho su carrera lidiando con las potencias occidentales. Hay pocas probabilidades de que la desaprobación contribuya a disuadir al gobernante.

Debido a estas circunstancias, la oposición en Zimbabue tiene pocas opciones de contrarrestar a Mugabe, quien gobierna un país en el que persisten los problemas económicos pero que tiene cierta estabilidad en contraste con el periodo de galopante inflación de hace años.

Tsvangirai dijo que su Movimiento para el Cambio Democrático tiene en su poder evidencia del enorme fraude que cometió el partido de Mugabe e impugnará los resultados en tribunales.