Egipto rechaza críticas por arrestar a periodistas

Egipto rechazó el jueves las críticas de Estados Unidos a la decisión de la fiscalía de procesar a 20 periodistas de Al-Jazeera por acusaciones de terrorismo, e insistió en que el sistema judicial del país es independiente.

El grupo será enjuiciado por los cargos de ayudar o unirse a un grupo terrorista y poner en riesgo la seguridad nacional. Las acusaciones amplían una fuerte represión que las autoridades libran contra la Hermandad Musulmana desde que el ejército depuso al presidente islamista Mohamed Morsi el 3 de julio.

Las autoridades han dicho durante mucho tiempo que la red Al-Jazeera, que tiene su sede en Qatar, es tendenciosa hacia Morsi y su Hermandad y han buscado impedirle operar. Pero las acusaciones ahora señalan efectivamente que los reportes de la televisora son apoyo al terrorismo después de que el gobierno declaró al grupo islamista organización terrorista en diciembre. Al-Jazeera niega ser tendenciosa.

Los 20 acusados son conocidos por incluir a tres hombres que trabajan para Al-Jazeera Inglés: el jefe de la oficina Mohammed Fahmy, un egipcio-canadiense; el corresponsal australiano Peter Greste y el productor Baher Mohamed, un egipcio. Los tres fueron arrestados el 29 de diciembre durante un operativo en las habitaciones del hotel desde donde trabajaban.

No se ha dado fecha para el juicio y la lista de cargos y nombres de los acusados tampoco se han dado a conocer.

Después de que los 20 fueran indiciados el miércoles, la portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki dijo que Washington estaba "profundamente preocupado" por la falta de libertades en Egipto y el "ofensivo desprecio del país por la protección de los derechos básicos y libertades".

Badr Abdelattie, portavoz de la cancillería egipcia, dijo que el sistema judicial de Egipto garantiza juicios justos y que el gobierno no interfiere con su labor.

Lois y Juris, padres de Greste, dijeron que el arresto de su hijo y sus colegas es un abuso a los derechos humanos, la libertad de discurso y la libertad de los periodistas a informar.

"A alguien no le gustó su reporte. Por eso ahora los ponen en una prisión de máxima seguridad para lo que es claramente un castigo, no sólo una detención", declaró Juris Greste desde la ciudad costera de Brisbane, en Australia.