Buscan sesión cerrada de testigos en Nueva York

Los fiscales desean mantener en secreto las declaraciones de tres testigos importantes --un agente encubierto y dos informantes-- durante el juicio a un individuo acusado de planear atentados terroristas con bombas de fabricación casera, un caso en que las tácticas policiales posiblemente ocuparán una atención central.

La fiscalía de distrito de Manhattan quiere que las tres personas rindan testimonio a puerta cerrada en la sala de la corte en el juicio contra José Pimentel, cuyo inicio está previsto para el próximo mes.

Un juez no se pronunció de inmediato sobre el particular en la audiencia del miércoles, pero dejó entrever que una sesión a puerta cerrada en el tribunal podría sería un impedimento jurídico delicado.

Los fiscales afirman que el agente encubierto y los informantes podrían quedar expuestos a peligro si se los identifica. Sin embargo, los abogados de Pimentel aseguran que el tribunal debe permanecer abierto al público para que se conozca todo el proceder de la policía con el acusado durante los dos años que duró la investigación.

Pimentel, nacido en República Dominicana y simpatizante de al-Qaida, es también conocido como Muhammad Yusuf; mantenía una página en Internet en la que defendía guerra santa contra Estados Unidos, dijeron policías y fiscales.

Pimentel conversó con uno de los informantes sobre matar soldados, asesinar a un juez o poner bombas en estaciones de policía o en el puente George Washington, dijeron los fiscales. Fue arrestado en noviembre de 2011 cuando fabricaba una bomba con un tubo en el apartamento del informante, dijeron las autoridades.

Los fiscales adjuntos de distrito Eli Cherkasky y Deborah Hickey alegan en documentos presentados ante el tribunal que los tres testigos podrían estar en peligro si el público conoce sus nombres o les ven las caras.

"El acusado es un individuo extremadamente violento y peligroso" y algunos de los miles de sus amigos en Internet y seguidores podrían vengarse, dijeron.

En los documentos los fiscales dijeron que Pimentel tenía disposición a la violencia, alardeaba que iba a secuestrar a personas y agredió en repetidas ocasiones a su ex esposa en 2008 porque no estaba de acuerdo con las creencias extremistas de él sobre el Islam, aunque nunca la lastimó de gravedad.