Gobierno anuncia acuerdos precios con empresarios

El gobierno argentino anunció el miércoles nuevos acuerdos de precios con empresarios de distintos sectores en su obsesiva pelea por evitar que la brusca devaluación del peso de la última semana aumente los precios y vuelva incontrolable la inflación.

"No hay motivos para que los movimientos de la divisa para arriba o para abajo se trasladen a todos los precios de la economía", advirtió el Ministro de Economía, Axel Kicillof, en rueda de prensa. "Las tarifas, los impuestos y los salarios no están en dólares".

El alza del costo de vida que en 2014 irá en aumento, según analistas, es una de las principales preocupaciones de los argentinos. El temor está en que el alza del costo de vida se acelere producto de la reciente devaluación de la moneda argentina respecto al dólar -17% la semana pasada.

La devaluación fue, en parte, propiciada por el Banco Central que restringió sus operaciones en dólares en el mercado para aumentar el valor de ésta divisa frente al peso argentino y propiciar la competitividad de sectores como el agroexportador que ahora reciben más dinero al cambiar sus divisas.

En medio de denuncias de consumidores sobre aumentos masivos en bienes y servicios, el gobierno acordó el miércoles con fabricantes de acero, aluminio, insumos metálicos, petroquímicos y del plástico --llamados insumos de uso difundido vinculados a la producción industrial-- retrotraer los incrementos a los precios vigentes el 21 de enero, justo un día antes de producirse la mayor devaluación desde la crisis de 2002-2001.

En el caso de los electrodomésticos y la electrónica, que a horas de ocurrir el shock cambiario que registraron productos con aumentos de entre 15 y 20 por ciento, el gobierno negoció con los empresarios del sector fijar un techo de aumento de 7,5 por ciento debido a que estas mercaderías tienen componentes importados y, por lo tanto, los costos son mayores con un dólar a un valor oficial de 8 pesos desde la semana pasada.

Según economistas privados, la inflación de diciembre fue de 3,38% mientras que la anual de 2013 ascendió a 28,38%, impulsada por los aumentos en los precios de los alimentos. Las estimaciones oficiales, fuertemente cuestionadas, fueron de 1,4% y 10,9% respectivamente.

Kicillof, por otra parte, ratificó que el acuerdo de precios alcanzado a principios de año con las cadenas de supermercados "está vigente", aunque admitió que se han reforzado los mecanismos de control frente a las denuncias de faltantes en la lista de productos --alimentos, artículos de limpieza y perfumería-- incluidos en el llamado programa "Precios Cuidados".

Si bien Kicillof prefirió no polemizar con los empresarios por los aumentos de los últimos días, el jefe de gabinete de ministros Jorge Capitanich los tildó de "antipatriotas" y comentó que se habían labrado hasta el momento 31 actas de infracción por los fuertes incrementos y porque supermercados y cadenas de productos electrónicos no exhibieron los precios de ciertos productos, esperando a ver cómo evoluciona el costo de vida.

Horas antes del anuncio, el sector más combativo del sindicalismo argentino reclamó ayudas económicas para los trabajadores por el aumento de los precios.

Hugo Moyano, líder de un sector de la Confederación General del Trabajo (CGT), reclamó que se pague a todos los trabajadores un bono como mínimo de 3.000 pesos (375 dólares)" para compensar "lo perdido en los últimos meses" por la inflación, al margen de las negociaciones de actualización salarial que comenzarían en febrero.

"Que se entienda que nuestro sector (los trabajadores) no está dispuesto a perder el poder adquisitivo del salario", indicó Moyano, antaño aliado de la presidenta Cristina Fernández y ahora férreo opositor de la dirigente peronista de centro izquierda.

El sindicalista dijo a radio Mitre que "en lo que más se ha reflejado la inflación es en los alimentos y es donde el trabajador gasta el 80% de su salario".

Moyano, que en la CGT representa, entre otros, a choferes de camiones de transporte de mercancías y de caudales, a recolectores de basura, a empleados judiciales y a trabajadores del sector petrolero, también advirtió que "hay comentarios, cada vez más fuertes, de que podrían comenzar las suspensiones" de trabajadores en fábricas de electrodomésticos y automotrices.

Las negociaciones de este año para la actualización de los salarios prometen ser conflictivas. Los gremios advirtieron que el piso de aumento para empezar a conversar es de 30%.

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A este despacho contribuyó la corresponsal de The Associated Press en Buenos Aires, Almudena Calatrava.