Ucrania: Premier dimite, ofrecen concesiones

En pasos consecutivos destinados a desactivar la crisis política de Ucrania, el primer ministro renunció el martes y el parlamento derogó unas leyes para reprimir las protestas, las cuales detonaron choques violentos entre manifestantes y policías.

Los dos acontecimientos fueron concesiones importantes a los manifestantes antigubernamentales, quienes se han enfrentado esporádicamente con la policía durante los últimos 10 días, después de dos meses de manifestaciones pacíficas las 24 horas del día en la plaza central de la capital, Kiev.

Las protestas estallaron después que el presidente Viktor Yanukovich acudió a Rusia para buscar un préstamo de rescate en lugar de firmar un acuerdo con la Unión Europea. Desde entonces las manifestaciones se transformaron en una petición generalizada para que haya más respeto a los derechos humanos, más democracia y menos corrupción en esta nación de 45 millones de personas.

La salida del primer ministro Mykola Azarov significó la eliminación de uno de los funcionarios que más disgustan a la oposición, cuyas protestas han vuelto parte de Kiev en un laberinto de barricadas.

Sin embargo, el portavoz de Azarov dijo a la agencia de noticias Interfax que otro fiel aliado de Yanukovich, el viceprimer ministro Serhiy Arbuzov, asumirá el liderazgo temporal del Consejo de Ministros, una medida que seguramente molestará a la oposición.

Otros temas clave siguen sin resolverse en la crisis política de Ucrania, como la repetida demanda de la oposición de que Yanukovich renuncie y que se convoque a nuevas elecciones.

La renuncia de Azarov ocurrió justo antes de la apertura de una sesión especial del parlamento que derogó las leyes contra las protestas, leyes que activaron enfrentamientos violentos entre manifestantes y la policía.

A principios de este mes, Yanukovich recurrió a las nuevas leyes para reprimir las protestas y aumentar las penas de prisión contra quienes se considerara que creaban desórdenes.

Las leyes también prohibían que los manifestantes usasen cascos y máscaras antigás, algo que muchos hicieron por miedo a que la policía antidisturbios tratara de dispersar violentamente las concentraciones.

El legislador Arseniy Yatsenyuk, una de las principales figuras de la oposición, elogió la decisión del parlamento. "Hemos derogado todas las leyes contra las que el país entero se levantó", dijo.

El gobierno de Yanukovich --que sufre problemas de liquidez-- apenas logró evitar la bancarrota gracias a los fondos prometidos en noviembre por el presidente ruso, Vladimir Putin. Rusia gastó el equivalente a 3.000 millones de dólares para comprar en diciembre bonos del gobierno ucraniano y se ha comprometido a gastar hasta 15.000 millones en total.

Putin dijo el martes que Rusia respetará el acuerdo de compra de bonos y que ofrecerá gas natural más barato a su vecino, incluso si el gobierno de Ucrania termina siendo liderado por la oposición.

La principal preocupación de Rusia con respecto a Ucrania es cumplir los compromisos financieros de Rusia, no cuestiones geopolíticas, aseguró Putin en Bruselas en una cumbre Rusia-UE.

El mandatario ruso también criticó duramente a la Unión Europea por haber enviado delegaciones de alto nivel a Ucrania durante las protestas contra el gobierno, al decir que eso podría interpretarse como una injerencia política.

En Washington, el vicepresidente estadounidense Joe Biden elogió los avances anunciados para tratar de resolver la crisis política e instó a Yanukovich a confirmar sin demora la derogación de las leyes antiprotestas. Hablando por teléfono por tercera vez en menos de una semana, Biden también alentó al presidente de Ucrania a que siga trabajando con la oposición.

La renuncia de Azarov causó aliento en el campamento de protestas en Kiev, pero no hubo indicios de que deseen poner fin a las manifestaciones.

"Las autoridades tienen miedo y están haciendo concesiones. Tenemos que aprovechar el momento y continuar nuestra pelea para un cambio de poder en Ucrania", dijo Oleg Rudakov, un manifestante de 23 años.

La oposición ha acusado a Azarov de mal manejo de la economía y de tolerar la corrupción, además de que se ha burlado de su pobre dominio del ucraniano, pues su lengua materna es el ruso. Como jefe del gabinete, Azarov fue considerado responsable por el uso de la fuerza por la policía.

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El periodista de The Associated Press Yuras Karmanau en Kiev colaboró para este despacho.