Senado debatirá ley sobre seguro contra inundación

Un proyecto de ley bipartidista que demora alzas al seguro contra inundación a cientos de miles de personas que viven en zonas costeras y bajas superó su primer obstáculo el lunes en el Senado.

La votación de 86-13 demostró que la medida tenía un apoyo a prueba de tácticas dilatorias en ese foro, que probablemente la apruebe en los próximos días.

La medida demora por un máximo de cuatro años el aumento a las primas de seguro que debían entrar en vigor el próximo año para propietarios que enfrentaban alzas sustanciales sobre la base de nuevos mapas de inundación y permite a los propietarios con pólizas subsidiadas entregarlas a personas que compren sus viviendas.

Las primas más altas fueron el resultado de cambios realizados al programa federal de seguro contra inundación hace menos de dos años con el fin de darle más estabilidad financiera y hacer que las tarifas de seguro se basaran más en el riesgo real de inundación.

La Casa Blanca emitió el lunes por la noche una declaración oficial que no apoyó el proyecto de ley. "Demorar la implementación de estas reformas erosiona más" la situación financiera del programa, indicó la declaración. Pero exhortó a ofrecer apoyo a los asegurados que están en mala situación económica.

Pero las nuevas tarifas han causado preocupación a cientos de miles de personas que enfrentan fuertes alzas en las primas debido a la actualización de los mapas de inundación en los próximos años. Y la pérdida de subsidios cuando se venden las viviendas ha afectado el mercado inmobiliario y amenazado el valor de las viviendas. Los propietarios observan cálculos que en muchos casos supondrían alzas de póliza de diez veces o más si las viviendas caen en una zona de mayor riesgo de inundación.

"Esto ha tenido un fuerte impacto en las zonas propensas a inundación", dijo Ken Baris, agente de bienes raíces de West Orange, Nueva Jersey. "Hay muchas personas que ven reducido el valor acumulado de sus viviendas".

Pero Egon Kahl, agente inmobiliario de Long Beach Island en Nueva Jersey, que fue severamente afectada por la supertormenta Sandy, dijo que el mercado de bienes raíces sigue funcionando bien.

Otras reformas, como mayores primas para propiedades que sufren inundaciones con frecuencia, y sobre 1,7 millones de viviendas secundarias, deben mantenerse.

El proyecto debe debatirse en el Senado más adelante esta semana. Pero su futuro en la Cámara de Representantes es incierto, en el mejor de los casos. El presidente de la Cámara, John Boehner, republicano por Ohio, se opone a la medida del Senado pero ha dejado la puerta abierta a un proyecto menos ambicioso que dejaría intacta buena parte de la reforma aprobada en 2012.

El programa federal de seguro contra inundación, establecido en 1968, ha incurrido en fuertes pérdidas, más recientemente con la tormenta Sandy en 2012. El programa debe más de 24.000 millones de dólares a los contribuyentes por pérdidas a consecuencia de fenómenos como Sandy el huracán Katrina en 2005.

La reforma de 2012 incluyó cambios profundos al programa, que ayuda a 5,6 millones de asegurados, 20% de los cuales reciben subsidios para asegurar viviendas viejas construidas antes que las comunidades se unieran al programa. Los propietarios de una segunda vivienda, propiedades que se inundan con frecuencia y negocios en zonas propensas a las inundaciones, perderían gradualmente esos subsidios y pagarían 25% más al año hasta que lleguen a la tarifa real. Otros propietarios pueden mantener los subsidios pero no pasarlos a los nuevos dueños si venden su propiedad.