Israel critica postura palestina hacia colonos

La oficina del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu dijo el lunes que el rechazo "extremo e irresponsable" de una sugerencia israelí de que algunos colonos judíos se queden en un futuro estado palestino muestra que ellos no quieren la paz.

La dura declaración sigue una serie de condenas mutuas desatada por un reporte de que Netanyahu considera que los colonos judíos deberían tener el derecho a quedarse en sus hogares en una futura Palestina.

Israelíes y palestinos están enfrascados en conversaciones de paz que han arrojado pocos progresos.

Durante años de negociaciones se ha presumido que cualquier colono judío que no esté dentro de territorio israelí bajo un acuerdo de paz tendría que irse o sería sacado a la fuerza. Pero un funcionario del gobierno israelí le dijo a The Associated Press el domingo que Netanyahu piensa que no existe razón alguna para que un estado palestino futuro sea "étnicamente limpiado".

La idea fue rechazada inmediatamente por los palestinos y los propios colonos. Desató además una ola de réplicas furiosas de socios de coalición de Netanyahu -- e incluso dentro de su propio partido Likud.

En la crítica más dura, el ministro del gabinete Naftali Bennett, jefe del pro colonos Partido de la Patria Judía, llamó a Netanyahu a repudiar el concepto, que calificó de "locura ética".

"Quienquiera que se imagine que judíos en la tierra de Israel pueden vivir bajo dominio palestino debilita nuestras vidas en Tel Aviv", dijo.

La oficina del primer ministro fustigó a los críticos, diciendo que debilitaban un esfuerzo para imponer las verdaderas intenciones de los palestinos.

"Nada muestra la falta de voluntad de la Autoridad Palestina para llegar a un acuerdo con Israel que su reacción extrema e irresponsable a un reporte extraoficial", dijo la oficina en una declaración. "Sólo se alcanzará un acuerdo cuando los palestinos reconozcan al estado judío y cuando estén garantizados los intereses esenciales de seguridad de los ciudadanos israelíes".

Los palestinos, y la mayoría del mundo, consideran los asentamientos construidos fuera de las fronteras israelíes pre 1967 como ocupaciones ilegales de tierras.

Rechazaron la idea de incorporarlos a un estado futuro palestino y acusaron a Israel de insinuarla idea para frustrar las negociaciones.