China sentencia a activista a 4 años de cárcel

Un tribunal de Beijing sentenció el domingo a un jurista fundador de un movimiento social a purgar cuatro años de cárcel por perturbación del orden público, un proceso que el gobierno de Estados Unidos y otros detractores dicen es en represalia por la lucha del activista contra la corrupción y en pro de la igualdad de oportunidades educativas.

En medio de un intenso operativo de seguridad, la Corte Popular Intermedia No. 1 de Beijing emitió su veredicto contra Xu Zhiyong, fundador del poco articulado movimiento Nuevos Ciudadanos.

Policías, tanto uniformados como vestidos de civil, se apostaron cerca de la sala del tribunal, donde empujaron a periodistas y se llevaron al abogado de Xu cuando intentó hablar con la prensa, pero no antes de que expresara que el proceso fue injusto.

La sentencia condenatoria de Xu no resultó sorpresiva, dado que su proceso es un elemento central en la represión que emprende el Partido Comunista contra los movimientos populares que pudieran ganar fuerza suficiente para representar una amenaza a su régimen.

Varios activistas han sido enjuiciados o enfrentarán juicios, todos con el mismo cargo de perturbación del orden.

Los procesos ocurren en medio de una acometida extensa contra la disidencia desde principios del año pasado, que incluye el silenciamiento y detención de blogueros y de defensores de los derechos de las minorías en el Tíbet y las zonas donde vive la minoría musulmana uigur.

Tratando de hallar un espacio de existencia en un país unipartidista, Xu y sus seguidores mantuvieron el movimiento deliberadamente desarticulado para no ser objeto de la intolerancia del partido para con los movimientos organizados. No enarbolaron banderas políticas y defendieron causas alineadas a las propias metas del partido.

Sin embargo, el incipiente movimiento Nuevos Ciudadanos de Xu se convirtió en blanco de la supresión después que inspiró a las personas en diversos puntos del país a reunirse en cenas para discutir temas sociales y ocasionalmente desplegar pancartas en lugares públicos durante pequeños mítines.

El año pasado, un documento presuntamente distribuido por la dirigencia del Partido Comunista advertía de los peligros de los movimientos ciudadanos, los cuales --dijo-- tarde o temprano formarían una fuerza política opositora que desafiaría al partido a nivel popular.

El documento dice que los exhortos de los ciudadanos para revelar los bienes de los funcionarios son una táctica de fuerzas opuestas a China en occidente y de disidentes locales para incitar el descontento.

Desde abril, unos 17 miembros del movimiento Nuevos Ciudadanos han sido arrestados.

Durante su audiencia a puerta cerrada del miércoles, Xu se negó a responder a los fiscales para protestar por lo que dijo era un juicio injusto. En lugar de ello, leyó una larga declaración final parecida a un manifiesto durante 10 minutos antes de ser interrumpido.

"Nuestras acciones no violaron los derechos de otras personas, ni hicieron daño a la sociedad", dijo Xu, de acuerdo con una copia del discurso difundida por sus abogados.

"Dicen que tenemos fines políticos. Bueno, los tenemos y nuestro propósito político es muy claro: una China con democracia, estado de derecho, libertad, justicia y amor".

Xu expresó su disposición a ir a la cárcel, y dijo que aceptaba "ese destino y la gloria que lo acompaña".

"Pero no piensen ni por un segundo que pueden terminar con el movimiento Nuevos Ciudadanos arrojándome en una cárcel", dice la declaración. "La nuestra es una era en la que prevalece la civilización moderna, y en la que cada vez más chinos inevitablemente toman su ciudadanía y responsabilidades cívicas con seriedad".

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El productor de video de The Associated Press Aritz Parra y la periodista Louise Watt contribuyeron para este despacho.