ONU: Budistas matan a 48 musulmanes en Mianmar

Al menos 48 musulmanes fueron asesinados cuando muchedumbres budistas atacaron una villa en un rincón aislado del occidente de Mianmar a inicios de este mes, dijo el jueves la ONU, haciendo un llamado al gobierno a realizar una investigación veloz e imparcial y castigar a los responsables.

El vocero presidencial Ye Htut, quien ha negado vehementemente los reportes sobre una masacre, dijo que "objeta fuertemente" las afirmaciones de la ONU.

Los datos y cifras son "totalmente equivocados", señaló.

Mianmar, una nación predominantemente budista de 60 millones de habitantes, ha estado lidiando con violencia sectaria desde junio de 2012.

El incidente ocurrido en Du Chee Yar Tan, una villa en el estado de Rakhine, es al parecer el más mortífero en un año, y aumentaría el total de muertes a nivel nacional a más de 280, en su mayoría musulmanes. Aproximadamente 250.000 personas han huido de sus viviendas.

La región norte del estado de Rakhine, hogar de 80% del millón de musulmanes del grupo étnico rohingya, largamente perseguido en el país, se encuentra a lo largo de la Bahía de Bengala y está separado del resto de la nación por una cadena montañosa. Está fuera del alcance de la prensa extranjera y los trabajadores que proporcionan ayuda humanitaria tienen acceso limitado, lo cual se suma a las dificultades para confirmar detalles respecto a la violencia, estalló hace más de una semana.

Pero la evidencia de una masacre, la cual fue reportada primero por The Associated Press, ha crecido constantemente.

Navi Pillay, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, dijo que ha recibido información creíble de que ocho musulmanes rohingya fueron atacados y asesinados en la villa de Du Chee Yar Tan por locales del grupo étnico rakhine el 9 de enero. A esto siguió un enfrentamiento el 13 de enero en la misma villa, seguido del secuestro y asesinato de un sargento de policía a manos de residentes rohingya, según testigos y grupos defensores de derechos humanos.

La mayoría de los hombres y jóvenes rohingya, que por lo general huyen cuando creen que soldados y policías se acercan porque son ellos quienes usualmente cometen los abusos, se fueron del poblado por temor, dejando atrás a mujeres y niños. La policía no hizo nada por evitar a una turba de budistas que buscaba venganza y que entró más tarde esa noche con cuchillos, palos y espadas, dijeron testigos y grupos de derechos humanos.

"Lamento la pérdida de vidas... y pido a las autoridades llevar a cabo una investigación completa, pronta e imparcial para asegurar que víctimas y sus familias reciban justicia", dijo Pillay. "Al responder a estos incidentes rápida y decisivamente, el gobierno tiene una oportunidad para mostrar transparencia y responsabilidad, las cuales fortalecerán la democracia y el estado de derecho en Mianmar".