Critican a Fernández tras reaparición

Opositores criticaron el jueves a la presidenta Cristina Fernández por no haberse referido al deteriorado estado de la economía argentina durante su reaparición después de 42 días de silencio público.

El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, dijo al canal de cable Todo Noticias que los problemas "no se resuelven" negándolos, al referirse al discurso que pronunció Fernández el miércoles en un acto oficial en el que anunció un programa de subsidios para jóvenes que no estudian ni trabajan. Macri dijo que el actual modelo económico es "un fracaso" y que la mandataria "debe reconocer el problema inflacionario" que se combate "de la mano de la austeridad".

Por su parte, la diputada centroizquierdista Elisa Carrió señaló a Radio Mitre que la mandataria "no gobierna... No se hace cargo de los haberes de los jubilados respecto a la inflación, no toca el tema de la energía", dijo en referencia a los cortes de luz que afectaron en diciembre y enero a miles de usuarios en Buenos Aires.

Según Alberto Fernández, del peronismo disidente y quien fue jefe de Gabinete de la mandataria, ésta "tiene la tesis de que si ella habla de los problemas, les da entidad, y por eso no habla".

La gobernante puso punto final a su prolongado silencio con un discurso en el que arremetió contra las opiniones de los analistas y medios de prensa que, durante su ausencia de la escena política, pusieron en duda su capacidad de gestión en momentos en que se han manifestado con más fuerza algunos problemas, como la creciente inflación. Según economistas privados el alza del costo de vida está en 28% anual.

Fernández fue centro de la escena como hizo en otras ocasiones durante su gestión de más de seis años: con un discurso combativo y el anuncio de un programa que se asemeja a otros en los que ha basado el llamado modelo de "inclusión social", que sus críticos consideran populista.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendió a la dirigente peronista ante los periodistas al cuestionar quienes criticaron a la mandataria por haber pasado por alto los asuntos espinosos.

Un mandatario "no puede hablar de todos los temas", dijo Capitanich y a continuación enumeró lo que, a su entender, son logros de la gestión de Fernández. "La presidenta no habló del record del turismo doméstico con 29,7 millones de argentinos que van a pasar sus vacaciones en el país, que genera trabajo a muchos trabajadores", apuntó el funcionario.

"Tampoco habló del record de la industria automotriz desde el punto de vista de la comercialización de sus productos... o de la incorporación de nuevos trenes para reformar el sistema ferroviario", agregó Capitanich.

La última vez que Fernández habló públicamente fue el 10 de diciembre durante la conmemoración del 30 aniversario del regreso de la democracia. Esta larga retirada del foco de atención no tenía antecedentes en una presidenta con una fuerte impronta personalista.

Otros problemas que la mandataria no mencionó son la acelerada devaluación del peso y la caída de la reservas del Banco Central, que en 2013 disminuyeron en 12.700 millones de dólares.

Capitanich desvinculó al gobierno de la devaluación del peso registrada el miércoles, cuando se desplomó 3,5% respecto del dólar en el mercado oficial, al afirmar que "no fue inducida por el Estado" sino que fue producto de "la oferta y demanda".

El jueves la divisa cerró en el mercado oficial a 8 pesos por unidad, 86 centavos más que la víspera. Esta pronunciada devaluación representa la mayor de la moneda local en un día desde 2002, cuando el país sufría una grave crisis económica. El Banco Central no intervino en el mercado para controlar el precio de la divisa, en contraste con lo que estuvo haciendo en los últimos meses, lo que se enmarca, según analistas, en una nueva estrategia para acelerar la devaluación del peso debido al atraso cambiario.