Brasil actualiza infraestructura con concesiones

Brasil está inmerso en un esfuerzo por actualizar su rezagada infraestructura, cuyas deficiencias son consideradas una barrera al crecimiento económico, mediante una intensificación de concesiones privadas, dijo un alto funcionario del gobierno.

Pablo Fonseca, secretario de Acompañamiento Económico del Ministerio de Hacienda, dijo a Associated Press que 2013 se perfila como uno de los años en que se realizaron más licitaciones para conceder proyectos de infraestructura al sector privado.

"Estamos atrasados, pero lo importante es que se están haciendo las obras", comentó Fonseca. "Estamos tratando de actualizarnos y lo estamos haciendo esencialmente por medio de participación privada".

En 2013 Brasil realizó 18 licitaciones en las áreas de transporte, energía, petróleo y gas, al tiempo que se autorizó la construcción de cinco puertos privados. Las licitaciones prevén inversiones por 80.300 millones de reales (34.170 millones de dólares al cambio actual) en plazos que varían entre 20 y 35 años.

Quien recorre Brasil se encuentra con carreteras en mal estado y saturadas de vehículos, ausencia de ferrocarriles para movilizarse por su inmenso territorio, y puertos incapaces de atender la demanda del comercio exterior del país, mientras que los aeropuertos se ven sobrepasados por la demanda en crecimiento.

No en vano el informe de competitividad del Foro Económico Mundial para 2012-2013 puso a Brasil en el lugar 107 en una lista de 144 países ordenados según la calidad general de su infraestructura, superado por otros latinoamericanos como Ecuador, Honduras y Nicaragua.

En carreteras el panorama es menos alentador: Brasil aparece en el lugar 123, atrás de países tan pobres como Burundi, Yemen y Bangladesh, mientras que en puertos aparece en el lugar 135.

Fonseca recordó que el año pasado el Congreso aprobó una nueva ley de puertos que permite la inversión privada en puertos públicos y abre la posibilidad de construir terminales marítimas y fluviales privados que podrán absorber parte de la demanda que actualmente está en manos de los puertos públicos.

Según el funcionario, las concesiones ofrecen la ventaja de garantizar la construcción de una obra y su mantenimiento con un solo contrato, al tiempo que genera oportunidades de inversión para empresas y bancos.

"En general los contratos de concesión permiten que las obras sean ejecutadas más rápidamente que una obra pública porque el concesionario tiene más flexibilidad de contratación una vez que es escogido", comentó Fonseca.

Citó el caso de los estadios mundialistas, en los que los primeros en ser entregados tuvieron algún tipo de participación pública y privada. Fue el caso de los estadios Castelao, de la ciudad nordestina de Fortaleza, y el Mineirao, de Belo Horizonte.

Brasil tiene una larga tradición de concesiones privadas para obras de generación y transmisión eléctrica, y en los últimos años adoptó la modalidad de concesiones para modernizar su infraestructura.

Pero en 2013 se hicieron concesiones importantes como los aeropuertos de Confins en Belo Horizonte, y Galeao en Rio de Janeiro, así como cinco grandes proyectos de expansión de carreteras, tres licitaciones de generación de energía y otros tres de transmisión, además de cinco puertos privados.

Todo ello llevó a la Asociación Brasileña de Infraestructura e Industrias de Base, que agrupa al sector de construcción de grandes obras, a calificar 2013 como "el año de las concesiones".

La presidenta Dilma Rousseff anticipó en diciembre que en 2014 habrá nuevas concesiones en ferrocarriles, puertos, aeropuertos y energía como parte de un esfuerzo por alcanzar una "fuerte transformación en la infraestructura" del país.