Chicago: Se publicarán documentos de abuso sexual

Una vez que un niño de 13 años reportó que había sido violado por un sacerdote que después lo amenazó con una pistola en 1979, la Arquidiócesis de Chicago aseguró a los padres del menor que el párroco se había salvado de un proceso criminal pero que no volvería a tener contacto con menores.

Pero el reverendo William Cloutier, quien ya había sido acusado de abusar de niños, volvió al ministerio un año más tarde y fue objeto de más acusaciones antes de renunciar, en 1993, dos años después de que los padres del niño entablaran una demanda.

Las autoridades no tomaron medidas contra Cloutier por sus faltas previas porque "parecía arrepentido", de acuerdo con documentos difundidos el martes que muestran la forma en que la arquidiócesis trató de contener un creciente escándalo sobre los abusos sexuales contra menores.

Durante décadas, quienes ocupaban los más altos niveles en la tercera arquidiócesis más grande de Estados Unidos trasladaron a los sacerdotes de una parroquia a otra mientras escondían al público el historial de los clérigos.

Los documentos, dados a conocer tras los acuerdos extrajudiciales alcanzados por las víctimas y abogados de la Iglesia, describen cómo los ya fallecidos cardenales John Cody y Joseph Bernardin a menudo aprobaron estos traslados. La arquidiócesis retiró del ministerio a algunos clérigos pero a menudo varias décadas después de que se dio a conocer que habían acosado sexualmente a menores.

Aunque las perturbadoras historias de abusos por parte de clérigos han puesto en aprietos a la Iglesia católica alrededor del mundo, los nuevos documentos ofrecen la mayor perspectiva sobre uno de los escándalos más grandes y llamativos acerca de la forma en que la prominente diócesis respondió al escándalo.

Los documentos divulgados en internet el martes muestran sólo a 30 de al menos 65 clérigos a quien la arquidiócesis responsabiliza de abusos a menores.

La arquidiócesis, una de las mayores y más influyentes en Estados Unidos, entregó la semana pasada más de 6.000 páginas de documentos a los abogados de las víctimas.

La jerarquía católica difundió un comunicado el martes en el que dice que "hace décadas se tomaron decisiones que ahora son difíciles de justificar" y que la sociedad ha evolucionado en la forma en que trata el abuso sexual.

"La Iglesia y sus líderes han reconocido varias veces que desearían haber hecho más y hacerlo más pronto, pero ahora trabajan fuerte para recuperar la confianza de las víctimas y sus familias", dice el comunicado.

La arquidiócesis ha pagado millones de dólares para saldar reclamaciones por abuso sexual, entre ellas las presentadas contra el padre Daniel McCormack, quien fue sentenciado a 5 años de prisión tras declararse culpable en 2007 de abusar de cinco niños cuando era párroco en la Iglesia Católica Santa Ágata y maestro en una escuela católica. Al año siguiente la arquidiócesis acordó pagar 12,6 millones de dólares a 16 víctimas de abuso sexual a manos de sacerdotes, entre ellos McCormack.

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La redactora de la AP Sara Burnett contribuyó a este despacho.