Matanza de refugiados en República Centroafricana

Hombres con armas de fuego y machetes atacaron a musulmanes que huían de la violencia sectaria en la República Centroafricana, con un saldo de 22 muertos y numerosos lesionados con profundas heridas sangrantes atacaron, informó el domingo la organización Save the Children. Entre los muertos hay tres niños.

El portavoz Mike McCusker dijo que los médicos describieron escenas cruentas y horribles narraciones de agresores que emboscaron un convoy de refugiados, contra el que dispararon una granada autopropulsada para detener los vehículos antes de atacar a los refugiados con armas de fuego y machetes.

"Nuestro médico dijo que había sangre por todas partes, que la gente sangraba de profundas heridas como si fuera agua", declaró McCusker a The Associated Press en una entrevista telefónica.

El ataque del viernes ocurrió en la remota región del noroeste, en las afueras del poblado de Bouar, y muestra que las fuerzas de paz africanas y francesas no están llegando a las zonas donde no se informa de violencia, dijo Robert Lankenau, director de la organización caritativa británica en la República Sudafricana.

"La situación se mantiene en extremo peligrosa", agregó.

"Un incidente de esta magnitud sólo se conoce debido a nuestros contactos en el hospital", dijo McCusker. "Quizás no ha informado de muchos de estos casos".

La República Centroafricana tiene un historial de golpes y dictaduras. Más de mil personas han muerto desde diciembre y casi un millón han sido obligados a huir de sus hogares desde que un jefe rebelde tomó el poder el año pasado. Michel Djotodia abandonó el cargo la semana pasada ante las críticas de la comunidad internacional por su incapacidad de detener la matanza y algunos advirtieron que la situación pudiera llegar a un genocidio.

Un consejo nacional de transición debe escoger el lunes a un nuevo presidente interino entre 24 candidatos. Pero hay temores de que no importa a quién escojan pueden agravarse la violencia entre tribus rivales y cristianos contra musulmanes.

McCusker dijo que se han salvado muchas vidas porque Save the Children trabaja con los hospitales a los que entrega medicamentos, y el personal local los alertó de la carnicería del viernes. Cuatro cirujanos establecieron rápidamente una sala de operaciones, donde trataron de salvar a los lesionados en peor estado, entre ellos varios niños.

McCusker agregó que tenía dificultades para recibir noticias en Bangui, la capital, de los médicos en el terreno. "La red (de teléfonos móviles) no funciona, el correo electrónico tampoco porque de alguna manera uno de nuestros médicos pudo llamarnos por Skype", dijo.

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Faul reportó desde Johannesburgo.